No hay nada más interesante para usted que observarse como mero espectador de los hechos, como si no tuviera nada que ver, sin hacerse responsable de nada, -el crimen no lo ha cometido usted, ni ha sido el amante romántico de una violetera tuberculosa, ni siquiera ha conseguido trepar a los edificios con una hilo de tela de araña.
O quizás sí, y es que yo, que en estos momentos me erijo como su crítico, me estoy pasando, muchos críticos ven las películas con su propio criterio personal, hacia el interior, mientras que otros lo hacen hacia el exterior.
Los rombos que correspondan a cada película los coloca usted en el lugar justo y el momento adecuado, y después se pregunta, sería yo capaz de hacer eso. Y, por supuesto, en el ámbito de la sala, la respuestas es que sí.
Usted es capaz de todo, incluso de acabar con todo un ejército de zombis si se lo propone, y conservar aún el aire solitario a lo Mel Gibson o Humphrey Bogart, o Marilyn Monroe, y Assumpta Serna.
Pague por ver su propia película, y empiece a pagar hoy por toda la eternidad. Sin duda morirá. E irá al cielo de las bambalinas… pero serán efectos especiales, yo le juro que no le dolerá tanto estar muerto como vivo, de hecho, puede que haya muerto ayer y aún no se haya enterado, en el colmo del “intríngulis” de la película, cuando no se sabe si la victima cadáver es en realidad el asesino que ha suplantado su propia personalidad.
Y a la salida del cine, comente a ver qué le ha parecido la película de su vida a sus amigos, sin duda se reirán de usted, porque le quieren, y eso está más allá de las críticas de cualquier periódico o diario digital.
Durante un año de mi vida, yo fui solo al cine todos los días. Vi hasta a los Teleñecos en Cuentos de Navidad. Aquello se me antojaba un pretexto para no tener que ver la película de mi vida con los seres que me acompañaban en el elenco de mi juventud.
No obstante, insisto, para que no le critiquen a uno su interpretación lo mejor de todo es hacer un papel sin ninguna frase, ni siquiera un cameo, sino hacer de muerto.




