León XIV. Desde que pisó España, con el recibimiento de los Reyes, observamos todo un manual de excelentes prácticas de la expresión: el rostro siempre amable, de mirada directa, sonrisa entrañable, siempre se adelanta al que le saluda para dejar la menor distancia posible y buscar el acogimiento, el aprecio y la cordialidad. (Foto: Telemadrid)