Presión máxima en Caracas, caos político, enfrentamiento entre clanes, guerra de acusaciones y enfrentamientos en el Palacio de Miraflores. En los hechos de hoy, viernes 24, Vladimir Padrino López en crisis total con Nicolás Maduro, Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello.
Evitar fugas y clima de pánico
Primero los vuelos de los B-52 y F-35 suscitaron todas las alarmas. Pero sobre todo la entrada en acción de los B-1 como confirmó Financial Times han creado un clima de pánico.
Expertos militares señalaron a Hechos de Hoy que el espectacular despliegue aéreo y naval de Estados Unidos busca ante todo evitar las fugas de los cabecillas del cartel de los Soles por vía marítima en el Caribe. Permanecen vigiladas las fronteras con Brasil y Guyana. Existe un control de vigilancia en la frontera con Colombia. Y en la selva que separa a Colombia de Panamá.
El control se extiende a la frontera de Colombia con Ecuador y la posible utilización de la vía del Pacífico como huida. En estos momentos existe una estrecha vigilancia sobre los cuatro líderes claves del Cartel de los Soles. Incluso en las casas de apuestas se consolida la impresión de que habrá una intervención militar de Estados Unidos antes de la Navidad para desmantelar la estructura del Estado-Narco del Cartel de los Soles.
La intervención de los B-1
Aviso final. Tres bombarderos B-52 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos despegaron desde la base aérea de Barksdale, en Luisiana, y se dirigieron hacia el sur, sobrevolando la costa de Venezuela, muy cerca del aeropuerto internacional de Maiquetía.
Los B-1, capaces de lanzar una amplia gama de bombas y misiles, son considerados el corazón del poder disuasorio estadounidense. Su aparición en la región, explicaron analistas a FT, busca enviar un mensaje directo de total poder a Nicolás Maduro. Marco Rubio está liderando personalmente esta campaña de presión e intimidación contra Maduro y todos los efectivos de inteligencia y contrainteligencia de Cuba desplegados en Venezuela.
El Financial Times ha confirmado que la Administración Trump ha reactivado la base naval de Roosevelt Roads, en Puerto Rico, cerrada desde 2004, como punto de apoyo logístico para la operación. Expertos militares consideran que esta decisión confirma una estrategia de presión prolongada que podría escalar hacia operaciones de mayor alcance.
“Las fuerzas especiales pueden realizar desde reconocimiento hasta capturas de alto valor. Pero si se busca lograr la renuncia o reemplazo de Maduro, su papel será limitado”, apuntó Seth Jones, exoficial del Comando de Operaciones Especiales. A su juicio, la presencia de tropas estadounidenses no implica necesariamente una invasión, pero sí un aumento de las posibilidades de un ataque limitado contra territorio venezolano.
La última gran intervención militar estadounidense en el Caribe se remonta a 1994, cuando Estados Unidos actuó en Haití con el aval de la ONU tras un golpe militar. En 1989, una fuerza de 30.000 soldados derrocó al dictador Manuel Noriega en Panamá. En 1983 Washington envió 7.000 infantes de marina a Granada tras el secuestro de estudiantes estadounidenses.
Aunque el despliegue actual no alcanza esas dimensiones, su duración y alcance geopolítico sugieren un cambio de enfoque hacia América Latina. “
El USS Gerald R. Ford en aguas del Caribe
Entre estos movimientos, Estados Unidos desplegó su mayor portaaviones en el Caribe. El Pentágono confirmó el envío del USS Gerald R. Ford para reforzar las operaciones contra el narcotráfico en el área del Comando Sur. La maniobra, ordenada por una directiva presidencial, busca “desmantelar organizaciones criminales transnacionales”.
El portaaviones Gerald Ford es el mayor de la flota de Estados Unidos. Sean Parnell, portavoz del Pentágono, informó que el despliegue del grupo de ataque del portaaviones responde a una directiva presidencial para “desmantelar las Organizaciones Criminales Transnacionales (TCOs) y contrarrestar el narcoterrorismo en defensa de la Patria”.
El Gerald Ford y su grupo de ataque se suman así al contingente desplegado por Estados Unidos en el Caribe desde septiembre. Esta fuerza ya incluye tres buques de asalto y transporte anfibio, aviones de combate F-35B, aeronaves de patrulla P-8 y drones MQ-9 que operan desde una base ubicada en Puerto Rico.
Trump ha informado que su Administración pretende ampliar la campaña militar contra el narcotráfico a operaciones terrestres. “La tierra será lo siguiente”, declaró en presencia del secretario de Defensa Pete Hegseth.
Mantener los acuerdos de fin de la guerra en Gaza, presionar a Vladimir Putin para el alto el fuego en Ucrania, y devolver a Venezuela el peso de sus instituciones republicanas con Edmundo González Urrutia y María Corina Machado, los objetivos en los que insiste Trump antes de su importante gira en Asia Pacífico.








