1. Inicio
  2. Opinión
  3. Comunidad de blogueros
  4. Paciencia Melgar y Teresa Romero, las verdaderas heroínas en la crisis del Ébola

EL TORRENTE DE TWITTER

Paciencia Melgar y Teresa Romero, las verdaderas heroínas en la crisis del Ébola

Frente a Javier Limón, las palabras de la hermana Paciencia Melgar y su imagen sonriente han supuesto un remanso de paz, humildad, discreción y sencillez.

Hechosdehoy / Juan Araluce Letamendía
fjrigjwwe9r1_articulos:cuerpo
Casi todo lo que ha rodeado a la llamada crisis del ébola en España (asunto tratado a fondo por Hechos de Hoy), desde el contagio de Teresa Romero, causa bastante pena. La sensación de improvisación que al principio transmitieron los responsables de la gestión sanitaria, las lamentables declaraciones del consejero de Sanidad, el aprovechamiento del caso por parte de las “mareas” sindicales para arremeter contra la gestión sanitaria, las protestas de las asociaciones animalistas… todos estos comportamientos de unos y de otros me han dejado un mal sabor de boca, que incluso ensombrece la alegría por la curación de Teresa.
 
Y eso que personalmente he evitado seguir el caso a través de las redes sociales, que desgraciadamente se están convirtiendo en ciénagas de podredumbre moral donde se descarga, amparándose en el anonimato, el odio y el resentimiento de muchas personas.

Toda España se ha volcado durante todos estos días con Teresa, su marido y los demás afectados por la situación. Todos los españoles nos llenamos de inmensa alegría cuando supimos que los sucesivos test de detección del virus daban negativo hasta que pudo certificarse oficialmente su curación. Al final, parece que no todo se hizo mal.

La salida del Hospital Carlos III del marido de TeresaJavier Limón, y de las once personas que estaban en observación, así como la próxima alta de la misma Teresa, son motivos de alegría y felicitación para todas las personas de bien. Por eso, y sin entrar a juzgar comportamientos ajenos, constato que a mí personalmente las declaraciones del señor Limón, marido de Teresa, me producen cierta desazón.

Entresaco algunas:
"Esto ha sido un desastre, un verdadero desastre, de Pepe Gotera y Otilio"

"Nos han destrozado la vida, han asesinado a nuestro perro, a mi mujer casi la matan…"
"Se han reído de nosotros y nos han tratado como escoria"
"Los trajeron (a los misioneros) a un hospital en desmantelamiento por el afán de privatizar"
"No acepto el perdón del consejero porque han matado a mi perro y casi a mi mujer"
"Esa mujer (por Ana Mato) está jugando con la vida de muchas personas…"
"Ahora llega un momento nuevo de exigir responsabilidad…"
 
Quizá es verdad que haya que analizar los comportamientos de todos durante estos días de zozobra expectante para ver lo que se ha hecho bien y lo que se ha hecho mal, y así aprender para el futuro, pero hoy me viene a la cabeza el dicho inglés que dice que “bien está lo que bien acaba".
 
Anímicamente prefiero deleitarme con las declaraciones de hace unos días de la religiosa Paciencia Melgar, cuyo plasma ha servido para curar a Teresa.

Preguntada sobre cómo pudo contagiarse, deja a un lado el protagonismo de los tan manidos "protocolos" y explica con toda sencillez que quizá se tocara los ojos: "Me acuerdo de que un día se me caían las gafas y yo las intentaba colocar bien porque no veía, cuando atendía a un paciente". "No guardo rencor a nadie por no haber podido venir antes a España cuando tenía el virus…" y añade con total candidez para exculpar a los que no la trajeron, "porque no soy española". "Quiero manifestar mi alegría, que brota desde lo más hondo de mi ser, por haberme recuperado del virus del ébola y mi gratitud por tanta gente que me ha apoyado".

 
Con una amplia sonrisa, la religiosa de la Congregación de las Misioneras de la Inmaculada Concepción, de nacionalidad guineana, se deshizo en agradecimientos múltiples: a religiosos, gobiernos y voluntarios y, entre otros, citó a Teresa Romero, por haber atendido a los dos religiosos españoles con ébola: "Ella (por Teresa Romero) es una gran mujer, por su generosidad y entrega, por querer salvar a otras personas; valoro mucho el gesto de querer curar a los misioneros de forma voluntaria".

Para mí las palabras de la hermana Paciencia y su imagen sonriente en la pantalla han supuesto un remanso de paz, humildad, discreción y sencillez.
 


Juan Araluce Letamendía es Presidente del Consejo Editorial de Hechos de Hoy y de la alianza Media World.
 

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Fill out this field
Fill out this field
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
You need to agree with the terms to proceed

twitter facebook smarthphone

ARCHIVO DEL AUTOR

Menú