El pasado domingo en Murcia Mariano Rajoy minimizaba los últimos casos de corrupción que han salpicado también al Partido Popular. “Ya sé -decía ante sus correligionarios- que se han producido algunas cosas que no nos gustaría que se produjeran”, para añadir a continuación que “unas pocas cosas" no reflejan lo que es España y sus 46 millones de habitantes. Al día siguiente se llevaba a cabo la madre de todas las redadas contra la corrupción política ordenada por el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco.
Me recordó a lo que comentarían los contemporáneos de Noé al comenzar a llover: "Esto son cuatro gotas…" y empezaba el Diluvio Universal. Que los paisanos de Noé no estuvieran al tanto de lo que se avecinaba no es extraño, pero que el presidente del Gobierno estuviera el domingo en la inopia total sobre lo que iba a pasar el lunes es chocante.
Esta sensación de que nuestro presidente del Gobierno está en la inopia la volví a tener ayer cuando veía por televisión el debate en el Parlamento. Pero esta vez la sensación de inopia la transmitía igualmente el líder del PSOE, Pedro Sánchez.
Ambos se acusaban de corrupción con la manida táctica infantil del “y tú más”. El espectáculo era patético. Los líderes de los dos partidos que se están hundiendo a la vista de todos, con el agua al cuello, se enzarzaban en una discusión pueril sobre cuál de los dos partidos es más corrupto. Mientras, en su casa Pablo Iglesias viendo el penoso espectáculo por televisión partiéndose de risa y frotándose las manos…
Ojalá me equivoque pero la sensación que a mí me transmiten Mariano Rajoy y Pedro Sánchez es de que no se enteran absolutamente de nada. Se están suicidando y parece que no son conscientes de ello. Lo que a estas alturas está claro es que o se renuevan de arriba abajo ambos partidos o viene Pablo Iglesias a comerles la merienda y de paso la de todos los españoles. Que Dios nos coja confesados.
– Juan Araluce Letamendía es Presidente del Consejo Editorial de Hechos de Hoy y de la alianza Media World.
– Barclays identificó el desafío soberanista de Cataluña y el ascenso de Podemos como los principales riesgos para la economía española en 2015, según una nota enviada a sus clientes.
– En la última encuesta con intención de voto, correspondiente al mes de julio, Podemos ya se situaba como la tercera fuerza política, con un 15,3% de los votos. La nueva encuesta del CIS, como destacó Hechos de Hoy, llega en la primera semana de noviembre bajo el enorme escándalo destapado por la Operación Púnica, que envuelve a Francisco Granados.







