1. Inicio
  2. Opinión
  3. Comunidad de blogueros
  4. El Cuernopoptilus Estreclorexis juega al fútbol ¿o no?

CORRESPONDENCIA ENTOMOLÓGICA

El Cuernopoptilus Estreclorexis juega al fútbol ¿o no?

El Cuernopoptilus no usa las pelotas que fabrica, exclusivamente, para poner huevos -como su primo el escarabajo pelotero- sino que, en cierta forma, se divierte con ellas.

Hechosdehoy / Enrique Mochales
fjrigjwwe9r1_articulos:cuerpo

Correspondencia entomológica

Stockholm, 17 de enero de 1910
Caballero, creo que sus observaciones sobre el Cuernopoptilus Estreclorexis, están, en su base, equivocadas. El Cuernopoptilus no usa las pelotas que fabrica, exclusivamente, para poner huevos -como su primo el escarabajo pelotero- sino que, en cierta forma, se divierte con ellas. Sí, mi querido colega, el Cuernopoptilus ha descubierto el aspecto lúdico de las pelotas de excremento.
¿Salto en la evolución? Usted y yo sabemos que eso es poco probable. Acaso se trate de una facultad que siempre ha tenido. Esto modifica considerablemente nuestras teorías.
Esperando su opinión al respecto, me despido.(…)

Hong Kong, 28 de mayo de 1910
Mi querido colega, recibo sus últimas teorías con ilusión, pero también con cierto escepticismo. Debería estudiar usted al Cuernopoptilus sobre el terreno. Usan sus pelotas de una forma diferente al del escarabajo pelotero, toda la comunidad entomológica está de acuerdo, pero de ahí a que los cuernopoptilus jueguen al fútbol hay una distancia abismal.
Agradeciéndole, de todos modos, su interés en comunicarme los resultados de su investigación, que no comparto, me despido.(…)

Stockholm, 9 de junio de 1910
Me sorprende constatar, una vez más, que no está de acuerdo conmigo. Usted, precisamente, que sostuvo durante años la teoría de que la pelota de excrementos era, en realidad, un objeto de adoración para el escarabajo. ¿Por qué no viene en persona a Estocolmo? Debería estar usted aquí para ver con sus propios ojos cómo juegan a la pelota. De todas formas, le agradezco su respuesta.
Atentamente(…)

Hong Kong, 21 de junio de 1910
Leo su carta con sorpresa. Efectivamente, sigo preguntándome de dónde proviene el profundo interés que despertó el escarabajo en las antiguas civilizaciones. Por otro lado, como usted comprenderá, mi edad y mi estado de salud no me permiten viajar a Estocolmo.
Sin más, me despido de usted, deseándole buena suerte.(…)

Stockholm, 4 de julio de 1910
Querido colega, debo comunicarle con gran desolación que los únicos cuernopoptilus que me quedaban han muerto esta misma noche. Desgraciadamente, no han vivido lo suficiente. En Estocolmo se habían hecho famosas sus técnicas de juego. Qué dominio de la pelota. Qué toque. Por supuesto, me he propuesto seguir estudiando su comportamiento en el campo, así que no tengo más remedio que rogarle que se tome la molestia de enviarme una remesa de escarabajos.
Sin abusar más de su tiempo, me despido de usted, con un cordial saludo.

(P.D.: Se me olvidaba: hágame llegar también un cuernopóptilus con ínfulas de arbitro.)

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Fill out this field
Fill out this field
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
You need to agree with the terms to proceed

twitter facebook smarthphone

ARCHIVO DEL AUTOR

Menú