“Un cretino comentó que era un castigo de Dios, por tener un gobierno comunista.”
Sucedió en Tiflis. Unas inundaciones provocaron la huida de los animales del zoo. Cebras, hipopótamos, lobos, panteras, antílopes, tigres salieron escopetados de sus jaulas.
El gobierno instó a la población a que se refugiaran en sus casas. Dicen que tuvieron que abatir a tigres, lobos, y panteras. ¿Era realmente necesario?
A los hipopótamos los sedaron, a los osos también. Los pájaros marcharon volando, recuperada su libertad.
Creo que a algunos políticos habría que sedarlos también, para que no provoquen destrozos en las ciudades, ni se coman a algún individuo.
El caso es que no se ha encontrado a una pantera negra, que logró huir a las montañas, según parece.
Un cretino comentó que era un castigo de Dios, por tener un gobierno comunista.
Otros se lo pasaron pipa, viendo a los osos trepar por los edificios.
La cuestión es que Dios no tiene nada que ver con esto.
El edén, según parece, está prohibido por la ley humana. Y así seguimos nosotros, en nuestras jaulas, como los tigres, las panteras, los hipopótamos y los osos, las cebras y los antílopes.




