Alta velocidad en momento crucial. Urda se ha cobrado 69 muertos, diez meses después de que 46 personas perdieran la vida en Adamuz. Feijóo cambio su agenda para mantener el viernes 30 una cumbre especial con expertos en infraestructura y servicios ferroviarios.
Rendición de cuentas. Feijóo exige responsabilidades políticas. Sánchez descarta dimisiones, anuncia una batería de medidas para “minimizar riesgos” y los sindicatos le responden con una huelga ferroviaria en plena campaña electoral. Primera denuncia contra Óscar Puente ante la Fiscalía del Tribunal Supremo.
Hechos de Hoy informó que Borja Sémper señala el daño ya hecho por Sánchez y Puente.
The Objective (TO) destacó el análisis de Antonio Caño La hora de la infamia. “No nos puede gobernar quien no se atreve a abrazar y coger la mano de un español angustiado por una tragedia”.
Si no dimiten, los dimitiremos en las urnas
El candidato a la Presidencia del Gobierno, jefe de la Oposición y presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, señaló al presidente del Gobierno y ministro de Transportes en las responsabilidades políticas por el accidente de Urda (Toledo), los mismos que estaban al frente del ocurrido el pasado enero en Adamuz. Feijóo destacó que esas responsabilidades también concernirán al Gobierno que reciba el encargo de los españoles. “Yo no voy a eludirlas”.
“Quien ha faltado a su deber de gestionar con seriedad el Ministerio de Transportes tiene que cargar con ello; y quien lo ha nombrado y lo ha mantenido, con más motivo”, afirmó. “Si no dimiten ellos, les dimitiremos en las urnas”.
Indicó que Óscar Puente no dimite porque es “un cortafuegos” que sirve al “jefe de electricidad”, que quiere “mantener ese fusible para que el incendio no llegue a su responsabilidad”. “En España no caben ministros como Óscar Puente. No es posible. Y, en mi opinión, tampoco caben presidentes del Gobierno como Pedro Sánchez“.
Una reacción cobarde e inmoral
“Han muerto 46 personas por un mantenimiento deficiente por parte del Gobierno en Adamuz y 69 en Toledo porque el Gobierno no renovó un sistema de seguridad obsoleto cuando debería haberlo hecho”, destacó Feijóo subrayando que “los mismos que estaban al frente antes del accidente de Córdoba continúan en sus puestos después del de Toledo”.
Apuntó a las responsabilidades jurídicas de este accidente ferroviario, que se depurarán en los tribunales. Y a las responsabilidades políticas, que “se dirimirán, como tarde, en las urnas en menos de un mes”.
Consideró “cobarde e inmoral” señalar a una sola persona del accidente de Urda. Y rechazó que se pueda reducir a “un fallo personal” o a un “hecho aislado”, puesto que se produce solo nueve meses después del ocurrido en Adamuz y en la misma línea. “Es la dramática gota que colma un vaso que llevaba demasiado tiempo llenándose de incidencias, averías, retrasos, advertencias y, de momento, 115 muertos”,
Denunció que “han fallado todas las capas de seguridad”. Y que “no tiene precedentes” que ante un hecho así el Gobierno tenga como “objetivo principal echar la culpa de ocho años de gestión negligente a un operario”. A la vez que criticó la “búsqueda de chivos expiatorios” emprendida por el Gobierno. “La tragedia no puede convertirse en un plan de acoso y derribo contra un operario”.
¿Dónde se metió nuestro dinero?
Sobre la filtración de los audios, Feijóo se preguntó qué opinará la familia del maquinista fallecido cuando hayan escuchado su voz incluso antes de recoger sus restos mortales. “Es lamentable”.
Lamentó que en el accidente de Urda “falló todo lo que podía fallar” y, además, “falló donde ya había fallado” en el accidente de Adamuz y tras semanas de “advertencias expresas, reiteradas y comunicadas”. “Hay que saber cuántos fallos ha habido, por qué no se solucionaron y por qué un Gobierno que ha despilfarrado en asesores ha decidido ahorrar en seguridad”.
Apuntó que España ha pasado de ser una referencia internacional en la Alta Velocidad a “registrar 7 de cada 10 muertes” en el mundo, pese a contar con “la mejor situación de las arcas públicas en toda la historia”. “Normal que la gente se pregunte dónde han metido nuestro dinero”.
Urgió a salir de esta situación “con rigor, experiencia y conocimiento”. Y poniendo “a los mejores al frente de las decisiones” porque “la solución no es taparse los ojos” ni tampoco “basta con gritar”. “Gestión, gestión y gestión”.
Gestión en lugar de propaganda
Feijóo abogó por identificar qué ha fallado y qué hay que corregir para recuperar la confianza que se ha “quebrado” tras estos accidentes: los españoles necesitan respuestas, certeza y seguridad.
Reclamó una investigación rigurosa que permita saber si estamos ante una tragedia que podía haberse evitado y saber por qué la línea Madrid-Andalucía mantiene un sistema de seguridad antiguo pese a que hubo fondos europeos para actualizarlo y que la obra tendría que haber estado ya terminada, según el contrato de 2021.
Instó a una “revisión técnica independiente” para un “reseteo total” que permita devolver la seguridad a los españoles, además de un “plan de emergencia”, situando como “prioridad uno” la seguridad, el mantenimiento y la conservación.
Anunció que su futuro Gobierno reforzará el departamento de Seguridad de Adif y Renfe porque “hay que sacar del área de Seguridad la propaganda y dejar entrar la gestión”.
Advirtió del “fallo sistémico” y del “deterioro general” de las infraestructuras. “Los trenes chocan por la misma razón que se produce un apagón, se colapsa la vivienda o hay carreteras llenas de agujeros”.
Recuperar la confianza
“Ni se puede mentir diciendo que no pasa nada ni se pueden prometer milagros instantáneos porque eso también sería un engaño”, afirmó Feijóo. Prometió “hacer todo lo necesario” para recuperar la confianza perdida de los españoles.
Enmarcó su reunión con expertos en seguridad ferroviaria en la necesidad de “saber qué hay que hacer a partir de ahora” y de “tener perfectamente identificadas las tareas”. “Me tomo esto muy en serio porque para mí gobernar no es ninguna broma”.
Feijóo mostró su incredulidad ante la posibilidad de que el corredor entre Madrid y Cataluña quede interrumpido después de oír hace pocos meses al ministro que se iban a superar los 350k/h y que el AVE vivía el mejor momento de su historia. “¿Qué va a hacer entonces con el corredor de Andalucía donde se han producido dos accidentes con 115 muertos?”, la pregunta urgente de Feijóo.








