-Yo quiero una tarjeta “Black”
-¿Por qué?
-Porque soy negro. ¿No salta a la vista?
-Es cierto, me has dejado una mosca en el ojo.
-Te perseguirá allá donde mires. Lo mismo me ocurrió a mí un día fumando un “joint”. Me saltó la china al ojo y ahora veo una mosca cuando tengo la vista cansada.
-¿Casada?
-Yo seré negro, pero tú estás sorda.
-Es que no sé de qué me estás hablando…
-Claro, claro, a la hora de la verdad, nadie sabe de lo que está hablando porque la verdad no existe en este país a-ver-si-te-en-te-ras.
-Ay, me has hecho daño.
-¿Dónde está la tarjeta’ ¿Dónde está la p… tarjeta?
-No sé de qué me hablas.
-La Visa, querida, la que utilizaste para ir de compras.
-Está en el abrigo de piel, amor, creía que teníamos lo suficiente…
-¿Suficiente? ¡Nunca es suficiente!
-Pero Dios mío, ¿yo qué he hecho?
-El imbécil, cariño, el imbécil, ahora seguro que se me echan encima.
¿Quién?
-Los de Greenpeace, coñ…
-Pero, ¿no sabes hablar como las personas normales?




