Intentan usar sus armas biopromocionales y su ataques, provocando enromes destrozos entre la población. Todavía falta un gran trecho para las elecciones generales, y temo que la presión alcance límites insospechados. Más de un cuarto de la población de la 546 ha acudido ya a psicólogos y psiquiatras.
La prensa sigue voluntariamente el fuego de los candidatos. La compra de gafas por presbicia ha aumentado un 60%, y ha habido casos en que insensatos ciudadanos arrojaban sus televisores por la ventana. No podemos resistir más, repito, no podemos resistir más. Manden refuerzos de unidades psicológicas y psiquiatras para reordenar el estado caótico de la trinchera. Tampoco estaría mal un psicohistoriador ASIMOV por cada una de las familias que sufren de desorientación total.
Siguen naciendo niños, peor los medios piden cada vez más. Nosotros no sabemos hasta qué punto ello va a ser útil para la población dentro de tres décadas. Nos hemos convertido en uno de los países más viejos del mundo, sí, pero tenemos inmigrantes que podrían ayudarnos, por la preservación de la raza humana. No obstante, eso provocaría una cubización del mundo grave, el cual según algunos filósofos, vuelve a ser plano.
Suplicamos se dé una señal de aviso a los políticos y a la prensa, para que se tomen su trabajo más tranquilamente, sin realizar actos de psicoguerrillas, para no ser abatidos por fuego amigo.
Muchos han huido de la trinchera y han tomado la senda de la libertad, pero no es seguro que ello sea una trampa. A las televisiones les exigimos buenas películas, y compensados informativos. Y, sobre todo, mucha publicidad. Que calme los nervios, y que deje el consumismo como medio alternativo de distracción pasajera. Necesitamos que todo parezca normal, y nada se detenga.
Organizaciones como MSF y otras, no gubernamentales, deberían tomar precauciones al respecto de sus peticiones, ya que eso no hace sino aumentar la carga psicótica del ciudadano. Recomendamos uniones entre asociaciones para que los bloques sean tan grandes como para que los pueda ordenar un niño sin ninguna experiencia. La explicación y el riesgo son necesarios en muchos casos, pero no la acumulación de llamadas de emergencia instantánea. De otro modo, sería aconsejable la presencia de estas organizaciones no gubernamentales en los lugares del conflicto, con vídeos divulgativos escogidos.
Se despide el informador de la trinchera 546 alias “Rana Gustavo”. Que el paso de las elecciones sea medicinal.
(*) Enrique Mochales, escritor y pintor. Su blog Como sujetar un cocodrilo supone una novedosa iniciativa de incisivo columnista en el escenario digital. Entre su obra, Mermelada amarga (Ed, Margen cultural, 1993); La fragilidad de la porcelana (Ed. Alberdania, 2010), y Esclavo de la luz (Ed. Punto Rojo, 2013).




