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Si va por primera vez al nacimiento del río Zújar y en algo menos de una hora se desplaza al Embalse de la Serena, el más grande de España, la impresión, como mínimo, es de asombro. Es impresionante como la cuenca de este pequeño río de clima mediterráneo puede llenar miles de hectómetros cúbicos, rodeados de belleza del paisaje y además con la oferta de todo tipo de pesca.
Antes de que el calor impida disfrutar de largas jornadas de pesca y nuestros rivales, busquen la profundidad o sesteen delante de nuestros anzuelos, podemos disfrutar de uno de los ríos con más cariño, el Zújar. El más caudaloso e importante afluente del Guadiana atesora en sus alrededores mucho más que dos de los mejores embalses de pesca, La Serena y Zújar. Disfruta también en su arranque bellos paisajes de dehesa entre Córdoba y Badajoz y localidades de gran historia e importancia.
El
Zújar nace en el término municipal de
Fuente Obejuna, en el cerro de La Caveruela a 714 metros, en la
Fuente de la Santanilla. La riqueza acuífera de este mítico cerro es más que importante, y es la orientación de los acuíferos los que marcan su destino final. Así, a muy poca distancia, también nace
río Guadiato que vira al Sureste y se convierte en un afluente del Guadalquivir. Nuestro compañero, el
Zújar lo hace al noreste para en pocos kilómetros entrar en la provincia de
Badajoz de la que hará frontera con
Córdoba en buena parte de sus trayectos.

El origen del
Zújar está muy cerca de dos localidades famosas por dos obras de Teatro del Siglo de Oro español. Por un lado
Fuente Obejuna, pueblo que da nombre a una de las más conocidas obras teatrales de Lope de Vega, pero más al norte tenemos
Zalamea de la Serena, localidad donde se desarrolla
El Alcalde de Zalamea de otro grande del siglo de Oro,
Calderón de la Barca. Estas obras, que se representan en sus respectivas localidades todos los veranos marcan buena parte de su historia, pero no sólo ello.
Fuente Obejuna ofrece además de la belleza del valle del Guadiato y sus dehesas lugares de interés como los Dólmenes de los Delgados, que atestiguan junto a otros yacimientos megalíticos la riqueza de esta zona, la casa de los Marqueses de Valdemoro, Casa Cardona o la Iglesia de Nuestra Señora del Castillo.
En Zalamea de la Serena, la romana “Lulipa” guarda vestigios prehistóricos pero quizá su monumento más relevante y uno de los más interesantes de la arqueología peninsular es el “dístylo sepulcral”. Zalamea además es una referencia para la pesca de la Tenca, en sus charcas, algunas con más de 4 siglos de antigüedad.
Pesca en el tramo alto del Zújar
No pensemos en el nacimiento del río como el de un torrente de montaña, pero sí con aguas suficientemente oxigenadas para convertirse en uno de los pocos tramos de la cuenca del
Guadiana (tan sólo hay que sumar algunos afluentes al sur de la provincia de Badajoz ya cercanos a la frontera portuguesa) donde habita el
barbo gitano. Su pesca, como la de otros barbos (comizos o comunes) que son los reyes de este tramo del
Zújar difiere mucho según la época del año y también según sea el ejercicio.
Así, nos encontramos con el cauce con más diferencias de pluviosidad, desde la mayor sequía hasta unas lluvias tan abundantes que han permitido tener el embalse más grande de España. Por ello en primavera cuando el agua fluye con total libertad se puede pescar en todos sus tramos, especialmente en los más someros, y funcionando muy bien la pesca a mosca.
En verano, especialmente en los momentos centrales, el cauce se corta y quedan “tablas” algunas de gran profundidad donde se concentra toda la población piscícola, el barbo gana profundidad y la pesca a superficie se complica.
La “lombriz” es una cebo versátil todo el año pero hay que añadir otro más, el cangrejo. Desgraciadamente el cangrejo americano abunda en todo el río y es uno de los alimentos preferidos de los grandes barbos. A medida que el río avanza por las tierras de
Granja de Torrehermosa y
Peraleda del Zaucejo, el “gitano” es menos abundante y el “común” gana importancia. Aún se pueden encontrar algún pequeño ciprínido como el cacho o la boga además de la pequeña pardilla que abunda en este río.
A medida que el rio ensancha y ya divide los términos de Cabeza del Buey (Badajoz) y el bello pueblo de Belalcazar con su famoso castillo (Córdoba), la Carpa gana algo más de protagonismo. Nos encontramos con algunas tablas muy profundas que dan su paso, incluso antes de la desembocadura del Guadalmez a un giro brusco hacia al noroeste y a la cola del embalse de la Serena.
Tierra entre embalses
Cabeza del Buey es una excelente localidad para escapadas de pesca. Con todos los servicios necesarios, estación de tren incluida, no sólo está a sólo 7 km del “río” sino que dese allí parten distintas carreteras que cruzan el enorme “lago” de la Serena o nos lleva a los muros de este embalse y de el del
Zújar.

Son pocos kilómetros los que nos separan de allí a los embalses, el gigantesco de La Serena y el “pequeño del Zújar” que tras la construcción del primero se ha quedado más como regulador del agua que regará los extensos regadios. Las obras terminadas en 1990 y lo que tardó su llenado por años de sequía han condicionado su pesca. Se pueden conseguir muy buenas carpas en La Serena, pero aún no del tamaño embalse de Orellana.
El
lucio si va ganando adeptos y más calidad, especialmente por los ríos y arroyos que le alimentan y que en años como este le llenan de suculentos peces. Para su pesca, la
carpa cualquier cebo a fondo, especialmente boiles de cangrejo, para el
lucio, grandes cucharillas y todo tipo de artificiales.
El Zújar tiene otro gran protagonista, el black bass, con una excelente oferta hotelera (el complejo Isla del Zújar ofrece todo tipo de actividades más allá de la pesca), el entorno ofrece grandes posibilidades para su captura.
Tampoco hay que olvidar el pez gato, que se ha aclimatado y aumentado su población en La Serena. Desde el muro del Zújar, queda un pequeño tramo hasta su desembocadura con el Guadiana en Villanueva de la Serena un tramo excelente para la pesca y regulado (acotado). Ciprínidos y depredadores nos dan la última oportunidad para disfrutar de este bello río.