Acabo de volver del aeropuerto. Despedía a esa parte de la familia que vive en Londres. Bueno, en Londres, Londres no. En la capital del Reino Unido ya no vive nadie. Como diría tía Alicia, “nadie conocido”: sólo la Reina y uno o dos más que atienden los negocios del mundo. Por ejemplo, las calles de Kensington, Chelsea o Belgravia están atestadas de mansiones – precio sobre 20 millones de libras – de artistas, jeques y rusos, que compran docenas de casas en Londres, pero no las habitan. El ladrillo en esa zona puede, sin parpadear, triplicar el valor de su primo el del barrio de Salamanca de Madrid. Es, desde luego, una gran inversión: la familia real de Catar posee más propiedades en Londres que la mismísima Isabel II.
Pero, ya les digo, no pisan ahí ni para ver la final de la Premier. La gente que interesa a mi familia, vive fuera de la M25, a un tiro de cercanías – es un decir – de la City, como Saint Albans, Windsor, Harlow, o en las zonas más descongestionadas del Greater London, como Wimbledon.
Cerca de Ascot hay otro distinguido emplazamiento llamado Virginia Water donde tiene su sede el Wentworth Golf Club. Pero de él hablaremos los próximos días con ocasión del BMW PGA Championship, principal encuentro del Circuito Europeo que empieza este jueves.
Ese mismo día concluye en Sevilla un torneo del Santander Golf Tour, prueba para profesionales femeninas que rota por varias sedes. En esta ocasión se han inscrito 31 profesionales, 21 españolas. Tuve la fortuna de participar en un previo Pro-Am con alguna de ellas y es admirable su juego y lo buenas personas que son.
A mi partido le cupo la bendición de tener como compañera, diría que como capitana, a Marta Silva. Es una santiaguesa con mucha paciencia y excelente humor. De su paso por la universidad de Georgia (USA), donde estudió Comunicación, nos contó divertidas anécdotas y curiosidades de compañeros de estudios, como Harris English o Russell Henley. Charlamos también sobre su interés hacia la Comunicación Corporativa.
Como digo siempre que no gano: el resultado es lo de menos; lo importante es haber conocido penas y glorias, alegrías y esperanzas de profesionales de este deporte.
En la versión femenina el golf tropieza con la falta de patrocinios que faciliten su ejercicio; en Europa fuera de la primera división que es la LET y de las LET Access Series, hay poco de rascar: “no es asunto de ganar dinero, sino de poder hacer el trabajo para el que te has preparado”, me comenta una jugadora. No puede quedarse en una docena de torneos al año, cuando has quemado naves para competir.
En este sentido son de importancia las palabras de Virginia Martínez de Murguía en la presentación del torneo en el precioso patio del Club Zaudín Golf: “En el Banco Santander estamos orientando los patrocinios a reforzar la misión de la entidad en la sociedad, en esta ocasión, a través del deporte femenino. Hemos apostado por una modalidad deportiva que necesita un poco más de ayuda que otras y nos sentimos muy satisfechos, porque, además, tiene una vertiente solidaria en la colaboración con la Fundación María García-Estrada”.
La representante del banco patrocinador, deportista ella misma en otra época, añadió: “ojalá en el futuro, las jugadoras se acuerden de lo que aportó a su historial el apoyo que un día recibieron del Banco Santander”, “en la estrategia de patrocinios del banco queremos continuidad, consistencia y coherencia”.
Y la letra “c” de esas tres palabras se corresponden con valores que en la vida y en el golf se ven muy necesarias. En la primera de las dos jornadas de que consta el campeonato, hay alguien que ha entendido bien que continuar, mostrar consistencia y comportarse con coherencia es el camino seguro: Nuria Iturrios.
La mallorquina, que viene de ganar en Rabat la Lella Meryem Cup, ha resuelto su vuelta en el Club Zaudín Golf, con 65 golpes, 6 bajo par. Hizo cinco birdies por los nueve primeros hoyos y otros dos por los segundos, con un único bogey en el hoyo 10.
A dos golpes de ella están tres jugadoras: la catalana Carolina Fernández, Marta Silva y la malagueña Noemí Jiménez que darán el jueves la batalla en el Aljarafe sevillano.
.- ¡Vaya, justo el jueves! – me lamento en alta voz –; coincide en horas de retransmisión de la primera jornada del BMW PGA Championship.
.- Pero, ¿te entran dudas sobre qué campeonato seguir? – me pregunta mi bella y asombrada prima Margarita .
.- Mujer: es que se trata de Wentworth: grandes jugadores, imponente recorrido, tradición…
.- Primo zoquete: sólo a ti se te puede ocurrir que una primera jornada y por televisión, pueda ser más interesante que seguir en directo golf de calidad – me suelta mi prima.
.- Hmmm. – murmuro yo.
.- Y poder ver golpes buenos con tus propios ojos – insiste la más bella.
.- Hmmm.- musito, mientras me rasco el parietal derecho.
Mi prima Margarita, tuerce el labio en divertido gesto y me suelta.
.- Además…ya sabes que tía Alicia quiere que le acompañemos a la procesión del Corpus por el Centro…
.- ¡Oh!, se me había olvidado: dile que tengo trabajo de documentación en el Santander Golf Tour y que iré a la del domingo en el barrio.
Margarita simula el gesto del swing y se aleja con una risa metálica.






