Escribir un poema absurdo
Merece la pena
Aunque la pena no merece un poema
Qué hago pues sino sestear
Sextear en las horas sextas:
Si me piden trabajo
Yo lo voy a aniquilar.
Qué remedio trabajar.
Qué buen remiedo, miedo
Cuando no hay nadie que te calme
Cuando no hay domingos en la mar
Necesitamos sirimiri
Necesitamos sestear
A seis sextantes del puerto
Está la boca negra del pez
Contradíganme que yo lo hago
Mi precio pago
Por echar nadas a nadar.




