fjrigjwwe9r1_articulos:cuerpo
Casi todos los días recibo algún estudio o predicción sobre aspectos económicos, muchos de ellos son de marketing por supuesto. Algunos son interesantes, otros prácticos, otros consiguen que esboce una pequeña sonrisa y en el lado contrario, algunos me hacen reflexionar. Pero lo más interesante es cuando coinciden varios con conclusiones dispares.
Esto ha ocurrido en estos días con el comercio por móviles, “mobile commerce” o como ya se conoce en el argot marketiniano y empresarial como “m-commerce”, con perspectivas muy positivas para algunos y más realistas para otros. En el primer grupo tenemos los datos de Comscore que habla de un crecimiento del 47% en un solo trimestre y especialmente el de Forrester que anticipa que en 2018 el 49% de las transacciones por comercio electrónico se harán por dispositivo móvil. En el lado contrario, Avangate, proveedor de comercio digital nos habla de una realidad tangible, el comercio por móvil no arranca como lo demuestra un 48% de los consumidores no hayan usado nunca su teléfono móvil para realizar compras.
Realidad negativa, futuro algo más esperanzador
La principal razón para que el
m-commerce no despegue está en la seguridad. El Smartphone se ha convertido en el dispositivo que nos permite estar conectados en todo lugar pero esencialmente para comunicarnos y recabar información. A la de hora de comprar somos mucho más reacios, de hecho un 40% de los usuarios no quieren almacenar información sensible en sus teléfonos e incluso un 22% de los que suelen comprar a través del móvil no siempre se siente seguro.
¿Cómo solventar el problema? A través de una mayor integración con aplicaciones de pago seguro, ya sea paypal, wallet o soluciones más específicas como el nuevo Apple Pay. Si consiguen mejorar en seguridad y fiabilidad este gran escollo irá desapareciendo a lo largo de los años.
El segundo problema lo tenemos en que la inversión en este segmento de comercio electrónico sigue siendo escasa. En la mayoría de los casos, sólo los grandes operadores de comercio electrónico tienen tiendas específicas para móviles.
Si es algo más común la solución “responsive” que adapta nuestra web a la resolución de todos los dispositivos. ¿Qué implica esto? El tener una experiencia de compra “inferior”, sin tener todas las funcionalidades, sin ver todas las imágenes, con una gama más reducida de productos en muchos casos lleva a que prefiramos realizar nuestra compra desde nuestro ordenador.
Para solventar este punto hay que invertir mucho más en m-commerce. Si tomamos como referencia la próxima campaña navideña, vemos como son pocas las empresas que se deciden por el segmento de compraventa por el móvil e invierten mucho más en marketing para la compra desde ordenador e incluso en redes sociales.
El resultado es que actualmente el dispositivo móvil se ha convertido en la mayoría de los casos en el primer paso a la hora de realizar nuestras compras pero en pocas ocasiones se realiza en el todo el proceso. Según el estudio de la consultora Deloitte sobre la campaña de Navidad, el 72% de los usuarios usará su móvil para sus compras, pero la mayoría sólo para informarse de un producto o establecimiento.
Recopilamos cada vez más información desde nuestro Smartphone y Tablet, pero no finalizamos la compra, lo cual es un riesgo para las empresas que en ese proceso pueden perder un cliente, porque decida no comprar el producto o lo haga con una empresa de la competencia.
Buena parte de nuestras compras son por impulso, y para ello el dispositivo móvil ofrece enormes ventajas, pero para ello, para alcanzar esa cuota del 50% en tan sólo 4 años que aventura Forrester, es necesario una mayor inversión que de momento parece lejana.
– Ver en Hechos de Hoy, La importancia de implementar una estrategia de marketing de contenidos.