1. Inicio
  2. Opinión
  3. Comunidad de blogueros
  4. El lunar junto a los labios, o la infidelidad platónica por Internet

POSTIZO O REAL

El lunar junto a los labios, o la infidelidad platónica por Internet

Los tiempos han cambiado mucho. Ahora, un amante tiene que excusarse de serlo. No es como antaño. Voy a desconectar el chat, y a pensar en la carroza de la madrugada.

Hechosdehoy / Enrique Mochales
fjrigjwwe9r1_articulos:cuerpo

-Dejadme que os pinte hoy el lunar junto a los labios.

-Claro, en marrón oscuro.

-Todos los caballeros están deseando borrarlo. Pero no pueden, es un lunar muy resistente y vos tenéis unos reflejos portentosos.

-Defiendo mi lunar con la vida.

-Del otro, claro.

-Claro, de quien me lo quiera arrebatar. ¡No serán tan felones! No se atreverán.

No lo permitiré, ni una goma de borrar, ni un trapo, ni una toallita desmaquilladora se acercará a mi cara.

-Ni una mosca osaría, No viviría para contarlo. La ensartaría con mi florete.

-Un pincho moruno

-¡Qué rico!

-De moscas.

-¿Vamos a tomar uno? Venid a buscarme.

-En carroza es una semana de viaje, adorable Majestad.

-Para el deseo no hay nada imposible. No me deseáis con fuerza suficiente.

-Os deseo con toda mi alma, pero temo lo que el Rey pudiese hacer si nos sorprendiese.

-¿Es la carroza o el rey quien impide vuestro viaje? ¿Seréis más un hombre de letras que un valiente?

-De letras en todo caso, pero respeto al Rey. Y también vos. He ahí el problema.

-El rey no tiene poder en este reino.

-¿En el del amor?

-En el del (……)

-Ese castillo no tiene reyes. ¿Me dejaríais que llevase a cabo tal empresa, ignorando que en el terreno vecino el Rey mora?

-¿Eh? ¿Perdéis de repente el aliento y os cuesta pronunciar palabra? ¡Cómo es el siglo XXVIII!

-Sí… los tiempos han cambiado mucho. Ahora, un amante tiene que excusarse de serlo. No es como antaño. Voy a desconectar el chat, y a pensar en la carroza de la madrugada. No me confundáis con el otro. No vaya ser que, en pleno acto, le llaméis Henry Jacques de la Pompadour y la Bretagne, Duc du Soleil bleu, y Marquis de la Nuit fermée. Os beso por vuestro brazo, hasta llegar pausadamente al cuello, y rozar levemente vuestro lunar.

-¡Mmmmmm! Qué rico.

-Riquísimo.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Fill out this field
Fill out this field
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
You need to agree with the terms to proceed

twitter facebook smarthphone

ARCHIVO DEL AUTOR

Menú