Venga hijos despertaos que vamos a llegar tarde al cole, nena, cómete tu tostada, papá, ¿Quieres un zumo después del café? Cojo el coche y me planto con los niños en la puerta del colegio y me doy cuenta de que les llevo sin uniforme, ¡sin uniforme! Esto me pasa por llevarles a colegios de pago, que al final una se vuelve loca, Juanito ya va siendo hora de que aprendas a atarte tú solito los cordones de los zapatos, venga amor, un beso, que se nos va a hacer tarde, despedíos de vuestro padre, chicos, bien, el día empieza bien, embotellamiento y yo sin fichar, Juan, no abras la ventanilla ni saques la mano, uy, déjale en paz a tu hermana que la vas a despeinar, dios mío, dios mío, llegamos diez minutos más tarde a la hora de vuestra primera clase esto es el acabose, ¡pero qué bueno está el gasolinero!, vamos, todos al coche otra vez, vamos a cantar gol cada vez que veamos un mojón rojo, y atentos a la carretera, ¡gol!, yo he visto el primero así que os voy ganando, margarita, deja de ponerle tu Barbie a Juan en la nariz, si es que no doy pata tanto, ¡mira, un perrito! ¿Se habrá perdido? ¡Como le metas a tu hermano otra vez la Barbie por la nariz…? ¿Sabes por dónde te la voy a meter yo? Perdona, hija, no llores, no te asustes, te la iba a meter en mi bolso, para que no molestases más a tu hermano, mira, ya estamos llegando, qué vergüenza, tendréis que entrar a clase –no olvidéis llamar a la puerta- y decir vuestro nombre, y entonces todos sabrán vuestro nombre, y se harás famoso no tanto por lo bueno sino por lo malo, ¡si no lo supiera yo! Anda hijos, bajad, que vuestra madre se va a la compra, muá, muá, (medio kilo de limones, medio de naranjas, una botella de zumo de tomate, un kilo de patatas, yuca, unos solomillitos para celebrar la vuelta a la vida normal, y sanseacabó, con una ensalada al principio todo arreglado, que aún quedan unos pocos rayitos de sol para iluminar el comedor y crear arco iris con sus copas en las paredes).




