Como buen practicante de la pesca de la trucha, ya tengo señalado el calendario con este arranque de temporada del que ¡sólo quedan dos meses! ¿Cómo podemos soportar esta tensión? Sacamos nuestro equipo, lo preparamos y revisamos tener todas las moscas adecuadas para una larga temporada.
También los más afortunados, los que tienen el río cerca de casa, se acercarán, verán el desove de la trucha, de la que depende nuestro futuro y algo más importante, el entorno. El pescador de mosca debe observar siempre lo que le rodea para elegir una mosca artificial que se asemeje a los insectos que le rodean. En estas semanas previas, climatológicamente muy frías, pocos insectos veremos, pero según avance la situación irá cambiando y debemos estar muy atentos, ya que no hay demasiado entre las que elegir.
Elegir la mosca adecuada sin apenas eclosiones
Marzo es sin duda un mes complicado en el que el entorno es poco “amigable” para el pescador en general y el de mosca en particular. La climatología pasada y presente determinará el estado del río –con más o menos agua, con un deshielo rápido o no- y también las eclosiones de moscas. Podemos encontrarnos así con eclosiones mínimas y a veces nula actividad.
Por todo ello elegir la mosca adecuada es incluso más importante en esos primeros días de temporada, más cuando nuestra trucha no la veremos comer en superficie, por ello optar por tres moscas de marzo clásicas nos pueden ayudar a conseguir nuestra esquiva presa.
Pardón de marzo
Mosca del género de Rhitrogena que tiene su momento álgido de aparición en marzo y abril (y hasta finales de mayo en las más altas montañas). Es una mosca amante de las aguas puras, y de gran tamaño y así debemos presentarla. Este artificial es clásico no sólo de nuestros ríos, sino de Europa en general donde es conocida como March Brown.
Tenemos combinaciones y formas de montaje muy variadas. Los que buscan un punto de flotación adicional suelen usar alas de ciervo natural, combinándose con uno de los colores estrella de este mes, el oliva. Mientras el cuerpo siempre marrón.
Oliva de primavera
Esta mosca, también conocida como Oliva de Marzo imita a la Baetis. Su tamaño es mucho más pequeño que el pardón, mientras que la primera mide unos 13-16 mm, en este caso el tamaño es prácticamente la mitad entre 6 y 9 mm.
Su mes de eclosión está en marzo o abril, dependiendo mucho de la temperatura de las primeras semanas de marzo, por eso el momento de mayor actividad está justamente al mediodía, especialmente en esos momentos de sol tras los chubascos primaverales.
También ofrece muchas variantes, aunque la más común es combinar a nuestro oliva toques grises o amarillos, que son muy atrayentes para nuestras truchas.
Mosca de la piedra
La Perlodes Microcephalus es otro clásico que no debe faltar nunca en nuestra caja. Aunque podemos utilizarla todo el año, y su punto álgido es en mayo (por ello se la conoce también como mosca de mayo en zonas tan tradicionales de pesca como León) la Stonefly nos puede dar muy buenos resultados en los días de sol de marzo, cuando eclosiona y sube a la superficie.
Amiga de las aguas más limpias y ricas en oxigeno, tienta especialmente a las truchas de mediano y gran tamaño su montaje ofrece también muchas variantes. Hilo de montaje oscuro (avellana), dubbing recomendable de liebre, y alas de avellana oscuro. Cuerpo: dubbing de liebre tono oliva y alas de material variado, funcionando bien las plumas traseras de pato.




