-Están forrados.
-Shhhhhh…
-Bah, da igual, nos van a oír hasta en chino.
-Jajaja, ¿tú crees?
-Sí, o en brasilero.
-Hay veces en las que me alerta hablar contigo.
-Será porque estamos enamorados.
-No digas tonterías, el amor no existe.
-El amor es.
-Tienes fama de poeta.
-¿Por qué lo dices?
-Porque siempre vas por ahí con la bragueta abierta.
– Vale.
-Insisto, los gipsys no tenemos familia.
-Tu paradójica parábola es realmente interesante.
-La vida está llena de ellas.
-¿De quién?
-De mujeres maravillosas.
-Me voy a poner celosa…
-Jamás lo hagas. No te lo permito.
-Entonces se van los celos.
-¿Y a dónde van?
-A recorrer el mundo, amiga mía, a recorrer el mundo…




