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Coincidiendo con el momento en que muchos preparaban o disfrutaban las vacaciones, los bancos españoles presentaron sus resultados del primer semestre con una amplio crecimiento de beneficios y presumiendo con el incremento de préstamos, pero la realidad es distinta y los hechos limitan mucho lo que afirman los bancos.
El arranque de septiembre trajo los últimos datos estadísticos del Banco de España sobre préstamos a familias y empresas correspondientes al mes de julio y las cifras siguen siendo elocuentes, con una caída del 2,8% con respecto al año pasado. Es decir, aunque se concedan nuevas operaciones sigue siendo insuficiente con respecto a los préstamos que se amortizan. Esto es especialmente relevante en hipotecas, donde la caída se acelera y es de un 3,6%, mientras en las operaciones de préstamo ajenas a la vivienda, crece en tasa interanual un muy tímido 0,1%.
Otros datos que avalan que la actividad crediticia no crece tal y como nos indican los bancos lo tenemos en las tarjetas de crédito. Si en 2014, España cerró con un parque de 43,24 millones de plásticos de crédito, en el primer trimestre de 2015 (último con datos disponibles) ya se habían perdido más de 150.000 tarjetas para cerrar marzo con 43,09 millones.
Oferta excesivamente condicionada
Los datos reflejan no sólo una realidad muy distinta a lo que presumen las entidades, incluso choca con los carteles y promociones que vemos en muchas sucursales. La razón está en la rigidez que mantienen los bancos a la hora de la concesión y que muchas veces van más allá de no aprobar la operación, ya que están en unos condicionantes difíciles de cubrir por muchos. Con todo ello, detrás de tipos de interés competitivos hay una letra pequeña que sigue siendo un verdadero obstáculo, o para conseguir financiación o en hacerlo con un interés que merezca la pena. Estos son algunos de los ejemplo más llamativos.
BBVA destaca por préstamo online al 7,50% de interés nominal para cualquier finalidad. Pero este interés se convierte en un 9,72% TAE gracias a su comisión de apertura del 2,3% (ejemplo para un préstamo de 10.000 euros a 5 años). El requisito de ingresos no es de los más excesivos, ya que obliga a 1.000 euros en caso de un titular y 1.500 euros si son dos.
Banco Santander tiene un producto con unas condiciones muy similares. Su interés nominal del 6,95% se eleva a una TAE del 10,61% por su comisión de apertura del 2,25% pero también por su seguro de protección de pagos. Pero estas condiciones también están supeditas a otras condiciones: domiciliar la nómina (más de 600 euros o autónomos con un importe superior a 175 euros), domiciliar 3 recibos trimestrales o realizar 3 usos trimestrales con tarjeta de crédito o débito. Si no, el interés sube al 9,95% de interés nominal, con seguro de protección de pagos y comisión de apertura, 13,69% TAE.
Liberbank con su préstamo para vehículos, Préstamo Coche Ahora, tiene un interés nominal del 6,25% nominal, 6,97% TAE, siempre que se cumplan una serie de condiciones que se revisan semestralmente: domiciliación de nómina o domiciliación de seguros sociales en el caso de autónomos, la contratación por parte de todos los titulares del préstamo de al menos una tarjeta de crédito, la realización de compras con las mismas por un importe superior a 1.500 euros por año y la domiciliación de dos recibos, uno de los cuales debe ser de suministros básicos (agua, luz, teléfono). Si no se cumplen las condiciones, se sumaría un 1% por no domiciliar la nómina, 0,25% por no contratar tarjeta o realizar las compras y otro 0,25% por no domiciliar recibos, lo que eleva el interés hasta el 7,75% nominal, 8,61% TAE.
Un último ejemplo lo tenemos en Banco Pichincha y su préstamo personal plus. Su punto de partida es el 6,45% nominal 6,45% TIN (6,99% TAE) pero para clientes con unas condiciones de ingresos muy estrictas. En primer lugar los ingreso neto mensuales de los prestatarios deben superar los 3.000 euros rebajándose a los 2.000 euros si es con nómina mensual domiciliada y 3 recibos domiciliados. Si los ingresos suman 2.000 euros o de nómina mensual domiciliada a partir de 1.200 euros, el tipo de interés se dispara al 8,90% mensual, con una TAE del 9,65%.