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A pesar de los sustos que ha dado y dará la situación en Grecia, las perspectivas económicas para España son positivas. Como ha declarado la presidenta de Banco Santander, Ana Patricia Botín, los riesgos actualmente son más políticos que económicos. En este momento, en el que convergen varios puntos positivos, destacará el consumo interno. Tras años de ralentización y caída, el moderado crecimiento del optimismo se nota en un crecimiento del gasto por encima del aumento de la renta disponible.
Pero no todo es positivo. Uno de los pocos soportes en estos años negativos, el comercio exterior, entra en un año lleno de incertidumbre. Durante los últimos ejercicios, las exportaciones españolas supieron superar circunstancias muy complicadas, especialmente la fuerte contracción del comercio a nivel mundial consecuencia de lo peor de la crisis en el año 2009. De hecho, España y Alemania, fueron los primeros países de la Zona euro en recuperarse.
Capacidad de diversificación
En plena contracción de nuestra economía, las exportaciones se comportaron de forma extraordinaria. Entre los años 2007 y 2013, las exportaciones de bienes aumentaron un 4,8% anual en términos nominales y un 3,4% en términos reales. Todo ello a pesar de la situación negativa de países de nuestro entorno, especialmente Portugal. Un punto clave para sobrellevar esa difícil coyuntura fue la capacidad de adaptación y diversificación de mercados. El resultado ha sido que en esos años se exportó mucho más, especialmente en lo más duro de la crisis. Pero esta tendencia ha ido cambiando según avanzaban los años, especialmente en el año 2013 y 2014.
En 2014 la evolución del sector exportador ha incrementado las interrogantes. Las exportaciones aunque han crecido lo han hecho de forma mucho más modesta. Está ralentización es un adelanto de la debilidad a nivel mundial que previsiblemente aumentará en este 2015. Por un lado por la caída de América Latina, África y la Europa no comunitaria (esencialmente Rusia) pero también por el aumento de la importancia del peso de la Zona euro, que no pasa por el mejor momento. Pero esencialmente, la clave de esta menor caída está en los precios.
El problema de vender más barato
Vendemos más pero lo hacemos cada vez a precio más reducido. Un importe en los productos más bajo (esencialmente en bienes intermedios y elaborados) genera problemas en las cuentas nacionales y dificulta acabar con superávit nuestra balanza por cuenta corriente. Afortunadamente, de forma coyuntural, el menor peso del precio de las importaciones por la caída del precio del petróleo amortiguará este efecto este año. Pero todo ello no debe dejar de distraernos del verdadero problema. El objetivo a largo plazo es consolidar el superávit y por ello no se debe basar en la caída del valor de las importaciones por el descenso del precio del crudo.
El sector exterior se enfrenta a diferentes claves que determinarán su crecimiento en el futuro. El primer punto es la diversificación. Prácticamente el 75% de nuestras exportaciones se realiza a países de la
Zona euro. El mal comportamiento económico de la misma y las perspectivas inciertas obligan a que se siga buscando mercados alternativos.
La segunda clave es el precio. No se puede basar el crecimiento del sector en una devaluación continuada de los productos. Los beneficios a corto plazo se pueden convertir en perjuicios a lo largo de los años. Por ello queda la tercera y más importante clave, la competitividad. Si se quiere vender más en otros países la clave es ofrecer productos mejores y competitivos no sólo por ser más baratos, si no como reflejo de un incremento de la productividad.
– Ver en Hechos de Hoy, Tres escenarios de Syriza, la conexión Grecia-Ucrania y la operación #SwissLeaks.
– José Luis Bonet, presidente de la Cámara de Comercio de España y del Grupo Freixenet, admitió que "la marca España" ha sufrido con la crisis, subrayando a la vez que "no se ha deteriorado en lo esencial, sigue siendo muy fuerte". La destacó como palanca para favorecer las exportaciones y la internacionalización de la economía española, de manera particular la de sus marcas.