fjrigjwwe9r1_articulos:cuerpo
Es el futuro. El fabricante chino apuesta que dentro de 10 años habrá más de 100.000 millones de dispositivos conectados y por ello se multiplican las propuestas en un mercado de gran potencial pero que tendrá que definir la forma o formas de comunicación predominantes para no ralentizar este desarrollo.
Si hace apenas dos semanas hablábamos del
proyecto Brillo y del sistema de comunicación entre dispositivos
Weave de la mano de
Google, esta semana la que ha pisado el acelerador ha sido
Huawei, el gigante chino y uno de los mayores operadores de telecomunicaciones. Su objetivo, es ser también referente en Internet de la Cosas y tiene muy claro cómo conseguirlo. La ventaja comparativa de su software "LiteOS" presentado hace unos días en Pekín, es ser el más "ligero" del mundo de su tipo, con un tamaño de tan sólo 10 kilobytes (KB).
Con ello, busca que pueda ser implementado en todo tipo de dispositivos, por pequeños que sean. También el gigante chino tiene claro que para crecer, tiene que posibilitar que su solución sea accesible a todos y por ello, "LiteOS" estará abierto a todos los desarrolladores, que podrán de este modo elaborar sus propios productos adaptados a Internet de las Cosas.
Simplificar el acceso
La clave está en simplificar el desarrollo de objetos inteligentes conectados a Internet y la empresa asegura que ya ha testado sus soluciones en edificios, contadores de electricidad, vehículos, gimnasios, fábricas, tiendas minoristas y la iluminación urbana. De hecho, en 2025, ha pronosticado que habrá más de 100.000 millones de dispositivos conectados a Internet en todo el mundo.
Esta conexión de todo tipo de objetos creará una nuevo sector para el diseño de aplicaciones pensadas específicamente para esos dispositivos a su vez que cree que la infraestructura del Internet de las Cosas mejorará las perspectivas de negocio para todo tipo de empresas, al ofrecer la posibilidad de digitalizar y optimizar su producción o su logística.
Riesgo de atomización de soluciones
Todo un mercado de desarrollo pero con un riesgo, la excesiva atomización de soluciones en esta época embrionaria. No es necesario que sólo exista una que domine en forma monopolística a todas las demás, pero sí, que haya una convergencia clara y real. Lo cierto es que la apuesta es cada vez más fuerte y veremos en los siguientes meses un momento apasionante en la aplicación práctica de las mismas y solución de problemas.
Además de Huawei y Google, Contiki, RIOT y TinyOS ya tienen proyectos para sistemas operativos de código abierto en Internet de las Cosas. Pero sin duda, una de las propuestas en las que está puesta más atención es la de ARM y su sistema operativo mbed, también gratuito, que estará disponible para el uso en sus chips este año.
El denominado IoT Starter Kit o ARM mbed IoT Starter Kit – Ethernet Edition, está pensado para dar vida a máquinas que gestionarán información en la nube y para ello se ha buscado un gran socio, IBM. ¿Cuáles serán las claves para que se imponga esta enorme amalgama de soluciones? Aunque queda tiempo para ello, sin duda, una de ellas será la seguridad de la información, algo que muchas veces está reñido con el código abierto.