P-Ser escritor se nace, o se hace uno?
R-Si lo tomamos como una consideración avícola, yo prefiero ser antes un huevo que una oca. Daría huevos, y llenaría almohadas con plumón.
P-Volvería a insistir en esta profesión suya si volviera a nacer?
R-Por supuesto, estoy predeterminado como un programa.
P-Cómo ha conseguido tan amplia cultura, imprescindible en su oficio?
R-Viviendo contra viento y marea. Y aprendiendo a escuchar.
R-Cómo sobrelleva la dificultad de que sea un "modus vivendi"?
P-Porque si no sería un “mortus vivendi”.
P-No cree que falta comunicación entre los de su oficio?
R-Depende de si son amigos o no, al final, todo depende de la amistad y no de las charlas literarias.
P-¿No cree que hace un siglo esa comunicación facilitaba la calidad a través del esfuerzo compartido?
R-Es posible que hubiera más solidaridad y corporativismo. Al final, insisto, todo depende de la amistad.
P-Lamenta que ya no haya "tertulias literarias" como en el inicio del pasado siglo?
R-No son imprescindibles.
P-Deberíamos añorar la literatura epistolar… tan rica y expresiva… ¿está de acuerdo?
R-Yo, cuando tenía once años, mandaba cartas al CCC para que me contestasen, pero con el correo electrónico, todo ha cambiado. En este siglo, por fortuna o por desgracia, es necesario acostumbrarse a no acostumbrarse.
P-La poesía trasmite sentimientos varios y profundos… ¿hay otro medio mejor para ello?
R-Un beso.
P-El rico refranero español no está bien valorado ni empleado… ¿se le podría dar de nuevo su sitio…?
R-Tiene que pelear para surgir en el momento adecuado.
P-Hay alguna forma de incentivar su oficio para que no se desatienda al no ser un modo de vida fácil?
R-Dedicar más espacios y ayudas, y dinero a la cultura, en general.
P-Los políticos deberían ser cultos y escribir bien… ¿qué piensa de ello?
R-Pienso que es la triste realidad que no lo sean, salvo honrosas excepciones.
P-¿Cuántos libros ha leído? ¿Cuál ha sido el más importante para usted?
R-No sé ni cuántos he leído ni cuántos he dejado de leer. Ha habido libros en mi vida muy importantes, pero ahora estoy pensando en Un tal Lucas de Julio Cortázar.
P-Está usted en el mejor momento de su vida, para escribir y para todo ¿sabe verlo?
R-Estoy alerta para no perderme ni un pasaje al espacio exterior.
P-Elija entre dirigir un periódico o una editorial….
R-Eso, sinceramente, depende de muchas circunstancias. Quizás dirigir una editorial.
P-¿Es optimista ante el futuro?
R-Soy pesimista desde que vi alguna película de Walt Disney de pequeño. Intentaba pasar a través de las paredes y cosas así y jamás logré pasar, hasta comprender la tristísima realidad de que no era posible.
P-Grandes escritores recientes –Steiner, Marai, Zweig– han tenido vidas difíciles, enriqueciéndose con ellas… ¿Coincide con esta afirmación usted? Pertenece a este grupo?
R-No sé si a ellos les sonaba mucho el dinero en los bolsillos. Lo de escritor maldito lo dicen para publicitarte, pero peor sería ser un escritor bendito.




