El infierno es la mañana siguiente.
El infierno es el sótano del alma.
El infierno es el sueño que no llega.
El infierno es una caracola llena de gritos.
El infierno es una correa que te ata a la cama.
El infierno es una mano con los dedos huéspedes.
El infierno es un amante que ronca.
El infierno es no tener un amante.
El infierno es una gota de sudor tras la oreja.
El infierno es una sala de espera.
El infierno es …………………. (rellénese la línea de puntos)
Consultemos la Wikipedia:
“Según muchas religiones, el infierno (del latín inférnum o ínferus: ‘inferior, subterráneo’) es el lugar donde, después de la muerte, son torturadas eternamente las almas de los pecadores. Es equivalente al Gehena del judaísmo, al Tártaro de la mitología griega, y al Inframundo de las religiones paganas.
En la teología católica, el infierno es una de las cuatro postrimerías del hombre. No se le considera un lugar sino un estado de sufrimiento. En contraste con el infierno, otros lugares de existencia después de la muerte pueden ser neutros (por ejemplo, el Sheol judío), o felices (por ejemplo, el Cielo cristiano).”
Pero muchos afirman que el Infierno es mentira, o que se trata de la pérdida de la esperanza.
Curioso es el caso de los geólogos soviéticos, que, al excavar con una perforadora 14 kilómetros en Siberia, hallaron un hueco, con un impresionante coro de voces “humanas” que parecían sufrir mucho y gritar de dolor. La tercera parte de los obreros decidió que no quería seguir con aquél trabajo, aunque al comienzo de la excavación decían no creer en el cielo ni el infierno.
Por mi parte, ya he dado mi visión sobre el infierno dejando la puerta abierta para otras visiones, porque yo estoy seguro de que para cada uno el infierno es diferente. Aquello que se usa para aterrorizar a las personas es una amenaza para todos, vertida desde muchos flancos.
Así que lo mejor es relajarse y gozar, libres de toda culpa, y confiar en el Multiverso, donde ahora se dice que uno va, después del infierno de la agonía.




