Cuando se habla de pesca del lucio casi siempre pensamos en los grandes embalses, lucios que no sólo pescamos desde la orilla y cada vez más desde embarcación, incluso imitando la pesca al curricán del mar. Pero lucios también los tenemos en los ríos, como es el Tajo, donde a su paso por la Comunidad de Madrid suelo hacer pequeñas escapadas para su pesca.
En los ríos podemos decir que la pesca es algo “más sencilla”, ya que sus refugios son más accesibles. Hacerlo a spinning siempre es buena opción para el lucio todo el año, pero es a mosca donde tendremos un verdadero reto y pondremos en práctica técnicas y equipos que variaran respecto a épocas anteriores.
Como punto de partida, el equipo principal, caña y carrete no varían, ya sabéis, cañas de entre los números 8 y 9 (en casos extremos del 10 si hay lucios de gran tamaño) y un carrete freno de disco potente, capaz de almacenar una línea hasta del número 11. La caña del 8, al ser más ligera disminuye la fatiga de un largo día de pesca, pero para que no tengamos problemas con picadas de lucios que en muchos casos superen los cinco kilos hace más recomendable los equipos del número nueve.
Algunos os preguntaréis ¿Por qué un carrete del once? Trabajamos con grandes moscas y lances largos, por ello y para mejor control de la picada las líneas mayores son recomendables. Como sabéis o imagináis las moscas para el Lucio son grandes y pesadas, y en esta época no podemos dejarlas en superficie ya que salvo milagro no tendríamos ninguna picada.
Por ello lo mejor es que nuestras grandes moscas utilicemos líneas de hundimiento, no hace falta que se produzca con rapidez, ya que esta es recomendable si queremos llegar rápidamente a profundidades de 6 u 8 metros que raramente encontraremos en ríos y su recuperación es complicada, por ello mejor que el hundimiento sea lento y uniforme.
Zonas frescas para pescador y pez
No es difícil encontrar un río en España donde encontrar a este gran depredador, pero en esta época del año podemos buscarlo en ríos más de montaña para beneficiarnos de un clima más benigno y aguas más templadas como son el Tormes en la zona centro, el Esla en el noroeste y el Gállego en la noreste.
El nivel del agua hace que con un buen vadeador podamos acceder a casi todas las zonas, aunque en algunos de estos grandes ríos, podemos usar el pato (donde esté permitido). Allí otro hándicap es la maleza que en esta época está más que crecida. Al lucio le encanta pero a nuestras líneas también y seguro que perderemos más de una enredada en la ova.
Para finalizar, resumiendo con unos pequeños consejos:
• Busca la caña equilibrada, el número nueve es la ideal pero si sabes que existen grandes presas puedes usar una del número 10, dominarás mejor la presa pero perderás tacto.
• La mejor calidad en el anzuelo donde montemos la mosca, la primera clavada es fundamental así como resistir los tres o cuatro primeros tirones.
• No presentemos nuestra mosca en superficie, trabajemos con líneas que vayan hundiendo lentamente nuestra mosca.
• Como siempre localizar bien las presas, las zonas de maleza son las preferidas para los lucios al igual que los obstáculos sumergidos, presentar nuestro cebo bien en estas zonas es todo un reto.




