fjrigjwwe9r1_articulos:cuerpo
Después de un único torneo en el Viejo Continente, el NH Collection de Valencia, el European Tour regresa a Oriente. (Paréntesis: con tantos torneos fuera, ¿cuántos años conservará el nombre de Europeo este circuito? De los 42 torneos del calendario exactamente la mitad, 21, se celebran en Europa. La otra mitad a repartir: China y África 8 cada una; Australia tiene 1 y Estados Unidos 4. Cierro paréntesis).
Se ha celebrado este fin de semana el Volvo China Open en el Genzon Golf Club, situado en Shenzhen. (Otro paréntesis: ya podrían aprender de los comunistas chinos nuestros comunistas, especialmente los andaluces que gobiernan el sur: a los camaradas del politburó de PCCh no les sale urticaria al poner kilos y kilos de yuans para el golf, su práctica, sus equipamientos y sus campos de hierba regada con agua. Cierro paréntesis).
Bueno, pues con tanto viaje a China a los jugadores españoles yo les empiezo a notar cierto aire de dinastía Ming. ¿No les parece que
Miguel Ángel Jiménez tiene ya los ojitos un poco rasgados? Mírenle, mírenle, cuando se quita las gafas de aviador. ¿No les parece sospechoso que haya ganado hasta cuatro veces el Open de Hong Kong?. ¡Pero si juega allí como en su casa! Pues si eso no es sospechoso, piensen en esa coleta de mandarín – algo desmelenada, lo reconozco – y, sobre todo, recapaciten sobre su renacida juventud.
No sería de extrañar que el componente más importante del torrente sanguíneo del de Churriana sea el Panax Ginseng, popularmente Ginseng chino o solo Ginseng, cuyas raíces poseen nutrientes energéticos, vitaminas y antioxidantes capaces de rejuvenecer a una momia. Vamos, que te levantas por la mañana te metes un plato de ajo blanco malagueño con Ginseng, haces unos ejercicios de calentamiento, derivación de artes marciales confucianas, y le pegas a la bola que la dejas amarilla.
Al golf español se le dan bien los campos orientales. En los últimos años, distintos profesionales se han traído para casa la preciada mercancía de los trofeos: Miguel Ángel Jiménez: el BMW Asian Open (2004); Omega Dubai Desert Classic (2010) el Hong Kong Open (2005, 2008, 2012 y 2013); José María Olazábal y su Equipo Europeo se hicieron con el Royal Trophy (2013); Pablo Larrazábal ganó el Abu Dhabi HSBC (2014); Álvaro Quirós ganó el Commercialbank Qatar (2009), Omega Dubai Desert Classic y Dubai World Championship (2011); Gonzalo Fernández Castaño se hizo con el BMW China Open (2006) y con el Singapore Open (2011); Sergio García fue primero en el Commercialbank Qatar (2014) y tiene cuatro victorias en el Asian Tour: Kolon Cup Korean Open (2002), HSBC Champions (2008), Iskandar Johor (2012) y el Thailand Golf Championship (2013); Rafael Cabrera Bello ganó el Dubai Desert Classic (2012). De las chicas, Carlota Ciganda se hizo con el China Souzhu Taihu Open (2012).
Es decir son como una especie de sucesores de Marco Polo siguiendo los valores que ahora cotizan – deporte y marcas – a través de la Ruta de la Seda (Seidenstrasse, denominación debida a Ferdinand Freiherr von Richthofen, geógrafo alemán, tío del famoso aviador el Barón Rojo).
Pues en esta última escala en el Volvo China Open los vientos han sido nuevamente favorables para casi toda la expedición española: Jorge Campillo, 64ª y Pablo Larrazábal 36ª. Además, en el Top 20, Adrián Otaegui 19º; Nacho Elvira 15º y Eduardo de la Riva 13º.
Y, sobre todo, en el codiciado Top Ten, estaban Rafael Cabrera Bello 8º y Álvaro Quirós 3º de una clasificación liderada por el francés, Alexander Levy con 269 golpes (-19) que en la segunda jornada había dado un golpe de autoridad con su resultado de 62, 10 menos que el par del campo.
Resumen: saldo positivo con cinco jugadores entre los 20 mejores y esas opciones del Álvaro Quirós para conquistar otro trofeo chino. Su tercer puesto es una indicación de que el de Guadiaro está recuperando sensaciones y, ojalá, consistencia. Pero, “el jade necesita ser tallado para ser una gema” dice un proverbio chino.
El reloj interior del gaditano pide una recuperación de aquel 2011 cuando conquistó los dos torneos de Dubai. Cuando los espacios para la distracción los cerraba la confianza. Cuando los fortísimos golpes de driver se hilaban con una finura en el green y en los golpes cortos. No es fácil. El recuerdo de la operación de muñeca y la desazón por el retraso de la victoria pueden pintar horizontes cerrados. Fue en Oriente, en la India, donde Tagore, escribía: “tengo mi propia versión del optimismo. Si no puedo cruzar una puerta, cruzaré otra o haré otra puerta. Algo maravilloso vendrá, no importa lo oscuro que esté el presente”.