1. Inicio
  2. Opinión
  3. Comunidad de blogueros
  4. Insólito: Miguel Ángel Jiménez gana el Champions Tour en su primera aparición

LLEGAR Y BESAR EL SANTO

Insólito: Miguel Ángel Jiménez gana el Champions Tour en su primera aparición

La semana pasada quedó 4º en el Masters de Augusta. Y ahora, con sus 50 años, cumple la promesa de jugar por primera vez en el circuito de los veteranos de la PGA.

Hechosdehoy / José Ángel Domínguez Calatayud
fjrigjwwe9r1_articulos:cuerpo
Nuevamente, al ver por el campo del TPC Sugarloaf a Miguel Ángel Jiménez me ha parecido, como a muchos algo sorprendente. La semana pasada quedó 4º en el Masters. Y ahora, con sus 50 años cumple la promesa de jugar por primera vez en el circuito de los veteranos de la PGA, el Champions Tour, en otro campo de Georgia.
 
Sí, la propia figura de este malagueño, joven de medio siglo, pelo pajizo recogido en coleta, visera Ping, sus gafas de sol de espejo, sereno, divirtiéndose y liderando con autoridad el Greater Gwinnett Championship desde el primer día, todo es un gran ejemplo de algo insólito. Esperemos que nadie regule a este arte y este artista.
 
En el campo es la regla 14.3 responsable de guiar en golf sobre lo que se consideran Dispositivos Artificiales y Equipos Insólitos. Desde el 1 de enero de 2014 prohíbe, salvo regla local en contra, el uso en competición de los artilugios capaces de informar sobre las distancias (a la bandera, a un obstáculo): son los llamados Dispositivos de Medición de Distancia (DMD).
 
Como toda Regla de Golf (Rule) digna de tal nombre es compleja y el número de humanos con capacidad suficiente para suministrar sobre ella una interpretación correcta, en el campo o en el bar del Club, está en la práctica más restringida que un asiento en la Real Academia de la Lengua.
 
Sobre por qué las reglas de golf resultan tan discutidas entre los que lo juegan escribiré otro día; ya les adelanto que mi teoría no ha encontrado la unanimidad entre los autores y reglamentistas del golf.
 
Volviendo a la regla sobre prohibición del uso de los DMD, por ser equipo insólito hay que añadir dos cosas. La primera es que la penalidad por emplearlo es la descalificación del jugador infractor. La segunda afirmación es que la Royal & Ancient – responsable universal de las Rules – y la Real Federación Española de Golf, con la entrada en vigor de esta norma, demostraron una vez más su excelso nivel de sabiduría, al regular que “un Comité o un Club de Golf puede establecer una regla local permitiendo el uso de dispositivos que puedan medir distancias, y solo distancias”. O sea que están prohibidos los DMD y están permitidos los DMD… si lo dice le Club.
 
Pues si así de insólito se nos muestra el derecho del golf, llamativo es lo de Miguel Ángel Jiménez. Ha hecho golpes tan exactos que cualquiera diría que esas gafas de espejo son una Google Glass. Su misma tarjeta, teniendo tan cerca el recuerdo del primer major de la temporada, es una expresión de tranquilo buen juego: 65-70 en los dos primeros días; en la ronda final, jugando en el partido estelar con Bernhard Langer y Fred Couples, a medio recorrido iba -11 y sacaba dos golpes al alemán y tres al tercer clasificado, Jay Haas, y cinco a los siguientes.
 
No. No existe DMD para medir la magnitud MAJ (Miguel Ángel Jiménez). Porque lo del Pisha escapa de lo medible: todo es raro, único y desacostumbrado, es decir, insólito. Su juego no es de poderosa pegada sino de estrategia ordenada y de táctica implacable. Tiene la edad de un abuelo joven, pero la planta de un chaval maduro. Antes de un torneo no es que caliente es que enciende cada músculo y lo hace arder para que tenga la flexibilidad de un atleta. Y, sobre todo, la mentalidad que desde hace uno años ha cultivado.
 
Su cabeza es capaz de estar concentrado, pero no presionado, sino sólo con la imprescindible atención para andar por el fairway divirtiéndose. Es ese tipo de cabeza del profesional que se lo pasa bien con su trabajo. Juega como si no se cansara, mientras derriba los retos que el campo le propone y, más importante, los que el dibuja en su mente.
Finalmente, lo insólito es el gozo de lo cotidiano. El verbo clave es disfrutar. Miguel Ángel disfruta de la vida. Disfrutar es obtener fruto con naturalidad, haciendo lo que mejor se sabe hacer y con lo que se goza. También pasarlo de miedo haciendo que otros se alegren con nuestro trabajo. Ese es el golf actual de Miguel Ángel. Un golf que no sólo le hace estar competitivo con 50 años en el difícil recorrido de Augusta, sino que le hace el recorrido más bajo, 65 golpes.
 
Este fin de semana al ganar en su primera aparición en el Champions Tour, ha dado muestras de lo que venimos diciendo. Vuelve a jugar con una insultante soltura y sin complejo alguno – ¿por qué habría de tenerlo? – en un circuito con vacas sagradas y ambiciosas.
 
Y ha jugado para ganar y ha triunfado con una última vuelta de 67 golpes, a 2 golpes del alemán Langer. Después de esto, con Miguel Ángel Jiménez lo insólito sería no esperar los inesperado.
 

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Fill out this field
Fill out this field
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
You need to agree with the terms to proceed

twitter facebook smarthphone

ARCHIVO DEL AUTOR

Menú