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EL ENCANTO DE LO CLÁSICO

Soberbio Bryson DeChambeau para arrasar en The Northern Trust

Tensó, metido en el partido hasta las cejas, hasta el encanto clásico de su gorra que recuerda a Payne Stewart, este jugador de Modesto, California, puede ser el orgullo de su país en la Ryder Cup. Pero tiempo al tiempo.

Hechosdehoy / José Ángel Domínguez Calatayud
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La víspera sucedieron dos cosas sorprendentes. Ese sábado, el único español en el campo hizo +6. Rafa Cabrera Bello perdió así toda la ventaja que había conquistado en los dos primeros días. Su acumulado era todo menos un acumulado: su total era el Par del campo.

Su total era evidencia de que no progresaría en este The Northern Trust; nada le haría candidato ni a la victoria, por supuesto, pero tampoco a ser uno de los preferidos del capitán del Equipo Europeo de la Ryder. Thomas Bjørn tiene que elegir a cuatro de los doce y el canario no ha mostrado este pasado sábado ningún argumento convincente. Y lo siento.

La otra sorpresa fue la consistente vuelta de Bryson DeChambeau que le llevó al liderato. Si inesperada fue su tarjeta, abrumadora fue su actitud. De la tarjeta destacamos que, con un solo bogey en el difícil hoyo 7, logró nueve birdies, – 8 en el día para un acumulado de -16. El siguiente más cercano era Keegan Bradley, cuya tarjeta de -9 en el día bien pudiera calificarse de descomunal, y en cierta medida también sorprendente.

Pero lo que maravillaba ese sábado del movimiento, es confirmar que el movimiento mismo hacia arriba nace de la actitud. Hay varios tipos de inteligencia. El doctor Enrique Rojas, psiquiatra, tiene escrito un libro sobre una modalidad de inteligencia: la auxiliar. Es una modalidad que posee instrumentos que potencian la inteligencia y la elevan de nivel.

Esas herramientas son cinco: orden, constancia, voluntad, motivación, más espíritu de observación y tomar nota.
Así vimos Bryson el sábado: desplegando sin perezas los cinco instrumentos. Por eso no decayó sino que se elevó.

Y ya el domingo se mantuvo en el partido estelar a velocidad de crucero. La mayor parte del trabajo lo había hecho en las tres jornadas previas. Y, por si le faltaba ayuda, su compañero competidor del mismo partido capotó. Keegan Bradley que se había acercado – es un modo de hablar – a tres golpes debió entrar en pánico. No gana desde 2012 y, sea por pavor escénico o debilidad en la confianza, el caso es que no logró remontar vuelo.

Keegan Bradley no pudo superar el golpe moral del bogey del hoyo 3 y el doble bogey del hoyo 4. Terminó los primeros golpes en un demoledor +7. En los segundos nueve, con la desolación, convencido de que no había ya nada que hacer, convirtió su golf en serena resignación y fue jugando al par: había pasado en dos horas de ser segundo a ser trigésimo cuarto.

Por su parte, Rafa Cabrera Bello (-1), tuvo una jornada de -3 con la que aseó su presencia en Paramus, para quedar a la mitad de la tabla. Ha descendido tres puestos en la clasificación de la FedEx Cup, pero está cómodamente subido al puesto 59º de esa tabla,  lo que le asegura jugar la próxima semana en el segundo de los torneos eliminatorios, el Dell Technologies.

La segunda mejor vuelta del día fue la de Ryan Palmer, -6, para un acumulado final de -12, que le ponía en Top 5, con una subida de 61 puestos, del 100º – hombre burbuja – al 39º.

Pero a quien le salió la jornada redonda fue al inglés Tyrrell Hatton que hizo -7 asegurándose el puesto 72º de la FedEx Cup y, por tanto,  jugar también la próxima semana, cosa que no estaba tan segura cuando salió del tee de 1 esa mañana domingo.

Si hablamos del resultado final del The Northern Trust, como dice un amigo mío, estaba todo el pescado vendido: Bryson DeChambeau, cabeza cubierta con gorra como la que lucía el histórico Payne Stewart y palos todos de la misma longitud, no falló casi nada y su diferencia con los perseguidores que se alternaban – Aaron Wise, Tony Finau – se mantenía indefectiblemente lejos del peligro, entre tres y cuatro golpes.

Al final, ya no quedaban hoyos y lo que al principio era una simple ventaja de manual, un confortable colchón, pasó a ser la producción anual conjunta de Flex, Pikolín y LoMonaco. Porque cuando encaras los dos últimos hoyos con cuatro golpes de diferencia y el corazón seguro de tu propio swing, eso fortalece al que va a vencer. Adrenalina y esperanzas en estado de ebullición.

Este Bryson DeChambeau, un joven de 24 años que fue campeón amateur de Estados Unidos y que en tres años de profesional ya ha ganado tres torneos, es ahora el número 1 de la clasificación de la FedEx Cup. Será raro no verlo en París en la Ryder Cup, y, si es así, Europa tendrá en él un verdadero caballero adversario.
Pero tiempo al tiempo.
 

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