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QUE ASÍ ES LA ROSA

Martin Kaymer (-12) y Rafa Cabrera Bello (-11) partido estelar

Ahí, en Abu Dhabi, además, los españoles estarán sobre el campo en el fin de semana. De los 126 jugadores que empezaron 8 eran españoles y todos pasaron el corte que quedó en -2.

Hechosdehoy / José Ángel Domínguez Calatayud
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Así quedaron: Eduardo de la Riva, Adrián Otaegui y Jorge Campillo con -2, empatados en el puesto 62; Nacho Elvira (-3) en el puesto 51, empatado; Alejandro Cañizares y Álvaro Quirós con -4 empatados en el puesto 38; Pablo Larrazábal (-9) 6º empatado y – redoble de tambores -, Rafa Cabrera Bello (-11) segundo en solitario a un golpe de Martin Kaymer (-12).

El alemán repitió el viernes el resultado del primer día, 66 golpes, y se quedó solo en lo alto de la pizarra al meter el putt de birdie del último hoyo y llegar a ese -12 con el que marca terreno y distancia. Aunque no mucha distancia, pues los que delimitan el Top 10 están en -8.

Entre los que no pasaron el corte hay nombres que sorprende ver con pobres resultados: Mathew Fitzpatrick (par); la revelación europea de Ryder, Thomas Pieters, (+1); el ganador de la semana pasada en Sudáfrica, Graeme Storm (+4) o el último campeón de Augusta, Danny Willett (+6).

Y es que este premio en los Emiratos no es un expediente de valor residual. En primer lugar tiene la mayor bolsa en premios de lo que va de temporada (2.700.000 dólares), pero además tiene prestigio ganado con el tiempo. Entre los que hemos visto por recorrido, estaban Lee Westwood (-7), Andy Sullivan y los norteamericanos Rickie Fowler (-4) y Dustin Johnson (-4).

Pero si hay algo que distingue al Abu Dahbi HSBC Championship es que lo alto del pódium parece un club de selectos repetidores. En  las diez ediciones anteriores ha ocupado el segundo puesto dos veces Henrik Stenson (2006-2008) y cuatro veces Rory McIlroy (2011-2012-2014-2015), que, curiosamente, nunca los han ganado.

Y entre los ganadores hay uno que lo consiguió dos veces: Paul Casey (2007-2009), y otro, que además de haber quedado segundo una vez, lo ha ganado tres veces en los años 2008, 2010 y 2011: Martin Kaymer

El gran alemán, el que dio a Europa el putt ganador de aquel milagro de Medinah, terminó el viernes en el primer puesto del  Abu Dhabi HSBC. Si gana el domingo, que puede ganar, igual hasta lo adoptan los dubaities y le conceden alguna distinción. Nada nos extrañaría que le nombraran Emir Honorario de la Verde Hierba del Desierto.

Kaymer ha entregado en estas dos jornada sendas tarjetas muy buenas, con 4 bogeys, 14 birdies y 1 eagle. Pero sobre todo se le ve cómodo, ya digo, como si hubiese nacido bajo sobre la arena, bajo las palmeras y el azul ilimitado del cielo del Golfo Pérsico.

Hablábamos hace poco, con ocasión  de la actuación de Justin Thomas en el Sony Open de Hawai, del restringido club de sólo siete profesionales que han hecho 59 golpes en un recorrido en el Circuito Norteamericano. Pues bien, hay uno en Europa que lo consiguió en 2006, antes de tener la tarjeta del European Tour. Fue Martin Kaymer en el Habsburg Classic. El chico tenía sólo 22 años y ya en 2007 fue nombrado rookie del año.

Su mejor año fue 2010; además de ganar la Carrera a Dubai, quedó séptimo en The Open, se hizo, como queda dicho con el  Abu Dhabi HSBC, y ganó el KLM Open, el Alfred Dunhill y su primer major: el PGA Tour. Desde entonces sólo tiene cuatro victorias individuales que incluyen un US Open y un The Players.

No está mal, pero los expertos comentan que al pretender cambiarle su golpe natural de fade (de izquierda a derecha) a drow (de derecha a izquierda) para que ganara distancia, lo que lograron es disminuir su rendimiento y sus resultados.

No siempre la disrupción funciona a mejor. Tocar lo que marcha bien tiene sus riesgos. El golf, la buena educación y los vinos de solera, tienen sobradamente demostrada su eficacia. Las ingenierías tienen muchos campos, pero todos debemos ser conscientes de que en lo complejo  – y los tres campos citados son complejos – una simpleza, una pequeña alteración puede llegar a producir un efecto caótico, un efecto mariposa.

Pero el sábado, en el partido estelar el reto de Martin Kaymer tiene nombre español: se llama Rafa Cabrera Bello. Un gran partido. Y, por favor, “¡No le toques ya más, que así es la rosa!”

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