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CAMBIOS DE HÁBITOS

La pesca de lucios a mosca en los difíciles meses de invierno

Barbos, blacks basses y por supuesto los lucios ganan adeptos y hacen cada vez esta modalidad de pesca menos "elitista" y más cercana.

Hechosdehoy / Luis Naharro
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Año tras año la pesca a mosca gana adeptos. Una de las razones de esta “universalización” es que tenemos cada vez más alternativas para la pesca más allá de la clásica trucha. Barbos, blacks basses y por supuesto los lucios ganan adeptos y hacen cada vez esta modalidad de pesca menos “elitista” y más cercana.

Con todo ello, el invierno, al que le faltan algunos días para entrar oficialmente pero que ya se impone con sus bajas temperaturas- es la peor época en general para la pesca a mosca, pero siempre hay alguna oportunidad y esta nos la ofrece el lucio.

Este gran depredador acostumbrado a aguas muy frías, no le importa mucho que bajen las temperaturas del agua, ni siquiera que las orillas estén llenas de nieve como ocurre en ríos como el Esla o el Tormes donde hay buenas poblaciones de lucio. Si, por supuesto, hay variaciones en sus hábitos y costumbres, en la profundidad donde encontrar a nuestro rival y en las horas de actividad, pero los días soleados entre el paso de frentes nos ofrecen grandes oportunidades de pesca.

Elegir bien la línea

Los que ya pescan lucios a mosca saben bien como tiene que ser su equipo, pero para los que se inicien y vengan de pescar otras especies “más ligeras” como la trucha el cambio es importante, incluso si pescamos barbos comunes o los poderosos comizos debemos hacer una variación importante.

Pasaremos así de equipos 4/5 a otros de 8/9 o incluso 9/10: caña potente (y más pesada) y carrete con alta capacidad de al menos 50 metros de backing, así tendremos metros de sobra y el carrete funcionará mucho mejor que si lo llevamos al límite.

La línea es vital, no estamos lanzando pequeñas “secas” como con la trucha, barbo o incluso carpa, sino moscas más grandes, pesadas y en circunstancias difíciles, de viento y lluvia en muchas jornadas. Por eso la elección es fundamental.
Una de las apuestas más seguras son las líneas de hundimiento lento, que van profundizando después del lanzamiento poco a poco, y así llegan mejor a la presa respecto a la flotante con la que se consigue mejor rendimiento en primavera y verano. Las de hundimiento rápido son más difíciles de controlar, no obstante en embalses profundos son excelentes sustitutos a las “lentas”, especialmente si pescamos en el norte de España.

Hay muchos pescadores a los que no le gustan este tipo de líneas ya que al estar sumergidas tienen un efecto de frenada, pero en el caso de un río con lances cortos y dirigidos a los apostaderos concretos no es un gran inconveniente. Pero ojo, si los ríos están muy tomados -deshielos anticipados por ejemplo- debemos optar entonces por las líneas más pesadas.

Artificiales, cuanto más grandes, mejor

Aunque hay muchos tipos de mosca efectivas para pescar lucios, la mejor apuesta en invierno son los grandes streamers, la razón principal para renunciar a un popper o diver, es que con moscas de entre 15 y 20 cm, entran más grandes lucios, los más activos en esta época del año. El riesgo es que limitamos mucho el número de picadas, podemos tardar tiempo en que entre una presa a por nuestro artificial, pero eso sí, nos brindará grandes momentos.

Además estamos en una época en la que los peces ahorran al máximo energías, por lo que se lanzarán a aquellas presas que les “compense” el esfuerzo. Esta mayor pasividad hace que no lancemos sin ton ni son, sino que busquemos aquellos lugares predilectos para el lucio, donde más fácilmente pueden encontrar la comida como son las pozas en los ríos y las reculas de los embalses.

Los colores son fundamentales, y dependerán también de la climatología y condiciones del río. Más fantasía si son días grises y aguas tomadas, más cercanos a la “realidad” con aguas claras y días soleados.

El vadeador -fundamental ya que en esta época más que nunca hay que acceder a los lugares más complicados-, y la ropa térmica es también indispensable para evitar resfriados. Ya sólo queda ser valiente, que no nos asuste el frío y lanzar nuestra línea para esta brava presa que nos deparará bellas jornadas de pesca.

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