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Jon Rahm, nació hace 20 años en Barrica aunque para Google el chico no es ni tan chico ni de Vizcaya; búsquenlo: es de Virginia (1854) y murió en Omaha (1935). Pero no hagan caso; créanme, que es casi de mi pueblo: estudia en la Universidad de Arizona State y es firme su decisión de dedicarse al golf profesional.
Pero antes, declaró a El Confidencial (20/05/2015), tiene otras prioridades: “lo tengo muy claro. Pase lo que pase quiero acabar la carrera y mis estudios. No cambio los planes. Me haré profesional el próximo verano. Vamos, la única posibilidad de que esto no suceda es que se caiga la universidad. Voy a terminar la carrera”. Esto lo decía hace cuatro meses con ocasión del premio Ben Hogan, máxima distinción al mejor jugador amateur de la temporada.
Ahora, hace unos días, recibió la medalla Mark McCormack que le acredita como amateur nº 1 del mundo, y sigue con el mismo espíritu de trabajo diario para alcanzar sus metas. Como informaba a Ten Golf “es un honor recibir este premio y estoy emocionado por recibir las exenciones que vienen aparejadas, También me siento muy orgulloso de ser el primer golfista español en recibir esta distinción”.
Me he fijado en la figura deportiva del golfista español y en su madurez mental con ocasión del Deutsche Bank Championship que se celebra estos días. Es el segundo de los Play Off – de las eliminatorias – de esa premio a la regularidad llamado FedEx Cup. Sólo 70 pasarán al BMW Championship a jugar dentro de dos semanas. La FedEx Cup otorga el mayor premio en metálico del golf en todo en mundo: el ganador se llevará 10 millones de dólares.
Pero para llegar allí, hay que pasar por la criba: un embudo, una angosta puerta que va estrechándose más y al final, como en tantas cosas de la vida, como en la vida de Jon Rahm – y en la de usted y en la mía – lo que importa es decirse con firmeza: “voy a terminar la carrera”. La carrera que sea: la académica, la deportiva, la profesional… la vital.
Completar el recorrido, y hacerlo con perfección, eso es el camino de excelencia para los 99 golfistas que quedaban en el TPC Boston, Norton (Massachusetts). El corte se fijó en +3. Con este tope además de no jugar el fin de semana quedan apartados de los Play Off quienes quedaron por encima del puesto 70 en la lista FedEx Cup: el escocés, Martin Laird, el americano Ryan Moore y el australiano Marc Leishman sonfiguras de la élite que liquidan la cuenta del hotel antes de tiempo.
Hay otros astros que no juegan el fin de semana en TPC Boston por acumular un total de 4 o más golpes, pero que gracias a su clasificación en la FedEx Cup – 70 o mejor – podrán avanzar hasta el BMW Championship. Han acabado en esta situación Bob Koepka (+8, pero 23 en FedEx Cup); David Lingmerth (+4, pero 34 en FedEx Cup). Y, lo más llamativo es que no pasó el corte Jordan Spieth (+6 y 2º en Fedex): su cuarto corte perdido y segundo consecutivo. ¡Cuidado con las rachas!
Con estos dos últimos párrafos puede apreciarse que los jugadores corren en, al menos, dos carreras: pasar el corte y meterse en la siguiente eliminatoria. Es como una partida simultánea de ajedrez en dos tableros. Para algunos, los mejor situados, hasta en tres tableros, pues una alta posición – por ejemplo estar entre los 10 primeros – les garantiza poder colarse en el último torneo, el Tour Championship, pase lo que pase en el BMW Championship. En argot, es cosa para Gran Maestro.
Pero, volviendo a Boston y al
Deutsche Bank, el héroe de la jornada fue
Charley Hoffman que con la mejor tarjeta del día, -8, se colocó primero en el torneo con -12 en el total. Terminó a tres golpes del segundo,
Brendon de Jonge (-9).
¿Y los hispanos? Pues los tres pasaron el corte. Fabián Gómez (+3 y 79 en la FedEx); Carlos Ortiz (-1 y 76 en la FedEx), y Camilo Villegas (+2 y 98): tienen que lograr un fin de semana de película de golf-ficción, para quedar por debajo del 70º en la FedEx y dar otro paso en los Play Off.
Puede ser, el clima rema a favor. En el campo el domingo el día será seco, aunque solo sea para contradecir el desahogo que escribió Ramond Chandler: I guess God made Boston on a wet Sunday.