Me paso la vida pidiendo permiso a la gente para poder hacerles una foto. Pocas veces son los otros los que me lo solicitan. En este caso fue una madre muy orgullosa de su hijo la que me lo pidió y me abrió las puertas de su casa para quitar una foto a Elí, un hombre de cuarenta y tantos años que se pasaba las horas tumbado en una hamaca en la galería de la casa, rodeado de cientos de plantas primorosamente cuidadas. Un pequeño paraíso para la familia.
Aquel día de julio de 2003 aprendí una gran lección, la fuerza para sobreponerse a las dificultades que puede tener una madre, que lejos de esconder a su hijo enfermo lo muestra orgullosa a alguien que, circunstancialmente, pasaba por allí.
La protagonista de esta imagen es nuestra admirada Perpetua, madre de tres hijos varones a la que todos los santiagueños conocen por el sobrenombre de Doña Chona. Yo instintivamente, a los pocos minutos de conocerla le puse el nombre de Madre Coraje, porque hay que tener mucho ímpetu, ánimo y valor para cuidar, en unas condiciones tan adversas, a un hijo fruto de su primer matrimonio con las minusvalías que tiene Eli.
Eli nació perfectamente, pero cuando tenía siete años, una inoportuna meningitis le dejó parapléjico. Allí empezó el calvario de toda la familia y sobre todo el de Chona, una madre que se volcó de lleno en su cuidado. Día y noche, mes tras mes y año tras año, sin descuidarle un solo instante. Para complicar aún más la existencia de nuestra protagonista y de toda su familia, hace 6 años al hijo le sobrevino un accidente cardiovascular que le dejó sin habla y postrado en una silla de ruedas. Hasta el día de hoy.
Hace apenas dos meses que Eli cumplió 50 años. Casi medio siglo de vida dependiendo de la fuerza, de la paciencia y de todo el tiempo y cariño que solo es capaz de sacar, Dios sabe de dónde, una madre como la suya. Tanta es la energía, el ánimo y el valor de esta madre coraje que aún tenía ganas de fiesta y no dudó en agasajarle por su cumpleaños con un gran festejo y una misa que ofició el padre Luis Decoud. Eli es el mimado de la casa.
A Perpetua nunca la oí quejarse ni lamentarse de su suerte, aunque tendría todo el derecho del mundo para hacerlo. El que no lo tiene soy yo, y me suelo lamentar un par de veces cada día, por cosas casi siempre nimias. Se me cae la cara de vergüenza cuando me acuerdo de ella, de su hijo y de su marido Fidel. No sabemos la suerte que tenemos.
¡Eli y Fidel seguro que si!
FranjaMelero está compuesto por Francisco Javier Melero y Juan Carlos Melero. En 1981 se creó el grupo multidisciplinar Franja desde la revista La Luna de Madrid. En el año 2000 comenzó una nueva andadura desde elCentro I+D de la Estampa Digital en la Calcografía Nacional. Desde entonces más de 220 artistas de diversos países han recibido asesoramiento para crear, con las nuevas herramientas informáticas, obra gráfica.







