Dell apuesta fuerte, y no faltan razones, en su alianza con EMC
La competencia principal de Dell la está encontrando en la computación en la nube con rivales muy importantes y de gran capacidad financiera como Amazon, Microsoft y Alphabet.
Los cambios en tecnología se precipitan y cogen cada día más velocidad con lo que toca renovar o morir, esto ocurre con el gigante norteamericano de la microinformática Dell que ha decidido dar un paso firme cerrando la compra de EMC, una de las empresas líderes en computación en la nube
La alianza de Dell con EMC e incluso la compra no es nueva. Ya se perfiló en 2013 con una compra apalancada que se ha ejecutado ahora, justo cuando algunos analistas criticaban que los resultados de EMC del tercer trimestre estaban por debajo de lo esperado. A pesar de ello, Dell apuesta fuerte y no le faltan razones.
La empresa norteamericana ha sido sin duda una de las líderes en el desarrollo microinformático a nivel consumo y también empresarial. En el primero, introdujo la compra de equipos a medida, asequibles y personalizables para las prestaciones que necesita cada usuario. En el caso de las empresas, además de esta flexibilidad en equipos supo posicionarse muy bien en servidores y soluciones de almacenamiento.
Crecer en la nube un punto fundamental
Las soluciones de almacenamiento in situ van cayendo desde hace años, ya sean sustituidas por soluciones puras en servidores virtuales, en la nube, y en la mayoría de las empresas por un mix que combina tanto guardar los datos físicamente en la empresa como también, para datos no críticos, soluciones de virtualización. Sea de una forma u otra el declive de los servidores tal y como los conocemos es clara y coincide con el otro pilar de Dell, la caída de ventas en PC y ordenadores portátiles.
Por ello, la competencia principal de Dell la está encontrando fundamentalmente en la computación en la nube con rivales muy importantes y de gran capacidad financiera como Amazon, Microsoft y Alphabet, la matriz de Google, pero también surgiendo una gran cantidad de nuevos actores desde Asia de forma agresiva ya que se basan en ofrecer precios muy bajos.
Consolidarse en este mercado es por tanto fundamental y no podía demorarse en el tiempo para cerrar la operación, a pesar de dos claras debilidades: el precio de la operación, que se considera excesivo para muchos analistas, y que la integración en una primera fase, será un lastre en el crecimiento y resultados de la empresa fusionada.
Pensando en el largo plazo
En el largo plazo si hay mucho camino que andar y conseguir rendimientos. En primer lugar explotar un esquema desarrollado por EMC, conocido como de infraestructura convergente, para comercializar de sistemas verticales y completos: ordenadores, almacenamiento y equipos de red como un paquete de fácil instalación.
La otra fortaleza es VMware, una firma que pertenece en un 80% a EMC, y que está muy bien posicionada frente a Azure de Microsoft y AWS de Amazon en el almacenamiento en la nube. AWS ha construido un sistema muy escalable con software que ya se integra de origen en muchos de los equipos Dell para empresas.
Con todo ello, la mayor adquisición en la historia del sector de tecnología, es una apuesta clara para transformarse de fabricante de ordenadores personales a una empresa capaz de prestar los servicios que demandan las grandes empresas. El reto es duro, pero el camino es claro.