Hoy el mundo por fin se enteró de una noticia que los cubanos conocían desde hace décadas: Cuba tiene el peor salario medio del planeta. Incluso los empleados de Gambia, Samoa, Nepal, Tajikistán y Cabo Verde, los países que aparecen justo antes de la isla gobernada por la dictadura de los hermanos Castro, ganan mucho más que los cubanos.
Aún me resulta curioso cómo algunos compatriotas se esmeran en justificar su entusiasmo por lo que está ocurriendo en Cuba. Y aquí debo aclarar algo: Estados Unidos no es el culpable de nuestra tragedia, por lo tanto, no es quien deba darle solución. La libertad económica y de conciencia de los cubanos es una responsabilidad única y exclusiva de los cubanos.
Obama está defendiendo lo que le corresponde defender como presidente de Estados Unidos: los intereses de los inversionistas norteamericanos, quienes quieren volver a repartirse Cuba como una auténtica fruta madura. Y lo es. Después de tantas décadas de improductividad y autoaislamiento, está madurita, a punto de empezar a podrirse.
El problema lo tenemos los cubanos, que ahora estamos con las manos mucho más atadas que cuando la Enmienda Platt. Si al finalizar la guerra hispano-cubano-americana, era Estados Unidos quien se negaba a desmilitarizar Cuba y permitir que los cubanos decidieran con independencia su propio destino; ahora es el régimen de La Habana quien se está asegurando de hacerlo.
Hoy, ningún cubano puede invertir en su país ni hacer nada de lo que a los extranjeros les está permitido. Al cabo del tiempo, Gerardo Machado quedará como un insigne patriota cuando se le compare con Raúl Castro, quien ha demostrado estar dispuesto a dialogar y negociar con cualquiera que no sea compatriota suyo.
Cuba no está cambiando para los cubanos, quienes seguirán devengando los peores salarios del mundo. Cuba está cambiando para los inversionistas que se beneficiarán de la esclavitud de su pueblo, esos que luego tendrán que repartir sus riquezas con el reducido grupo de militares que compone la camarilla del General.
– Camilo Venegas, escritor y periodista cubano, reside actualmente en República Dominicana. Leer también en Hechos de Hoy de su blog El Fogonero, Era inevitable que se produjera una reacción de Fidel Castro.







