La crisis que afecta al banco norteamericano Wells Fargo de ser acusado de falsificar millones de papeles para promover sus productos entre clientes, ha llevado a las autoridades supervisoras a profundizar los hechos de esa crisis, que ha afectado la confianza de sus 70 millones de clientes y una bolsa operativa de 1,9 trillones de dólares en activos.
Hace poco, dicha entidad bancaria tuvo que pagar una multa de 185 millones de dólares a la Oficina de Protección Financiera del Consumidor (CFPB por sus siglas en inglés) a través de la Oficina del Controlador de la Moneda, en Los Angeles, California. ¿En qué consistían las prácticas fraudulentas del prestigioso banco? Los empleados eran presionados por la alta Gerencia de la institución para que aumentaran las ventas a sus clientes asignándoles cuotas y metas de ventas.
La presión hacía que los empleados tendían que valerse a fondos de como maniobrar para alcanzar la meta del Eight is Great, que en buen castellano es algo así como Ocho es Mejor o Fabuloso. La mayoría de clientes rechazaban la presión de ejecutivos, gerentes y ejecutivos de cuentas de la presión del Wells para que abrieran otros instrumentos bancarios que no necesitaban o tenían ya esos productos en otras entidades de servicios financieros.
Se estima que unos 5,300 empleados (que ganaban en su mayoría el salario mínimo) que participaban forzosamente en esas maniobras, pagaron con sus puestos por las fraudulentas operaciones realizadas según revela el periódico The Wall Street Journal, mientras el CEO de la entidad, John Stumpf, fue obligado a renunciar ante los fuertes cuestionamientos de la senadora (D) por Massachussetts Elizabeth Warren, del Comité de Finanzas del Senado.
Los altos ejecutivos responsables del fraude finalmente se alzaron con compensaciones multimillonarias dejando al banco con una pérdida a los accionistas de más de 25, 000 millones de dólares de su valor bursátil. La novela del Wells Fargo, un banco de tradición eminentemente conservadora, perdió terreno de ser el banco estadounidense de mayor valor bursátil siendo desplazado por JP Morgan como consecuencias de las fuertes pérdidas financieras.
La lección del Wells Fargo nos indica que no es aconsejable estar acosando a los clientes de un banco o entidad de servicios financieros con presiones de llamadas telefónicas, correos electrónicos y propagandas imaginarias para aumentar las ventas y cumplir objetivos que van más allá de la prudencia y la ética bancaria. El principal accionista de la entidad bancaria Warren Buffett lo sentenció. "Tardó 20 años para construir su reputación y 5 minutos para arruinarla".
– Ver también, Wells Fargo, 20 años para construir su reputación y 5 minutos para arruinarla (Hechos de Hoy)







