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Desde este jueves 8 al domingo 11 de mayo en el circuito americano de golf profesional se disputa The Players 2014. El recorrido a completar es el de TPC Sawgrass en Ponte Vedra Beach. (Florida).
Lo primero que hay que decir del sitio es que nada que ver con Pontevedra (Galicia), todo sea dicho en términos de estricta geografía y sin ánimo despectivo para ninguno de ambos parajes. Pero claro, en Ponte Vedra Beach estamos ahora con tiempo despejado, una templada brisa de 23 Km/h, una humedad del 56 % y un descarado sol tropical. El fin de semana será otra cosa, probablemente.
El TPC Sawgrass es el primero de la red TPC de campos de golf: recorridos que son propiedad del PGA Tour. Es decir, son los profesionales de golf de Estados Unidos quienes tienen la titularidad de cada uno de estos campos bajo diversos modos de explotación.
El nacimiento de Sawgrass es la historia de un reto personal de quien en los 80’ era comisionado de la PGA,
Deane Beman: se propuso que los profesionales de golf tuvieran su “casa” de golf, un lugar que no fuera un Club privado sino un conjunto de instalaciones para jugar un gran torneo y a la vez un lugar propio de los jugadores.
Intentó Beman comprar a Arvida Corporation sus terrenos del Sawgrass Country Club. No sólo no se los vendieron sin que Charles Cobb, presidente de Arvida llegó a establecer una deportiva apuesta de 1 a 100 $ afirmando que Deane Beman no conseguiría financiación para su proyecto de un lugar para The Players.
Se equivocó, como muchos de los que no ven nunca el futuro aunque los tenga delante de sus narices. Quienes sí confiaron en el proyecto fueron Jerome y Paul Fletcher, grandes propietarios en la zona con terrenos de humedales y bosque. Le vendieron cerca de 20 hectáreas por 1 dólar.
Corría marzo de 1980. Ya estaba finalizada la construcción y cercana la fecha de inauguración cuando Deane Beman recibió una placa muy sugerente: se trataba de un billete de 100 $. En la Casa Club puede verse hoy el billete con la siguiente inscripción: “A Deane Beman, el hombre que hizo lo que dijimos que no podía hacerse, de parte de Chuck Cobb y sus socios de Arvida, que apostaron contra la dificultad de la tarea y no contra la capacidad del hombre para hacer la tarea”.
Y si la tarea financiera fue difícil la de diseño de un campo que no beneficiase a ningún tipo de profesional o modo de juego, pero que fuera un reto, constituyó un desafío para su diseñador
Pete Dye. No se trataba sólo de que hubiera un número equilibrado de hoyos pares 3, pares 4 y pares 5 – lo que es común a muchos campos – sino que tanto lo pegadores como los tácticos no encontrasen posición prevalente, o que los que juegan más al
draw (efecto derecha izquierda) como quienes buscan el efecto contrario, el
fade, tuviesen semejantes oportunidades de triunfar: era una meta severa, pero sería su campo, el campo de The Players.
En fin, este espectacular diseño de recorrido profesional tiene dos hoyos con giro pronunciado a la derecha y otros dos con el giro pronunciado a la izquierda; no hay dos hoyos consecutivos en la misma dirección para obviar beneficios derivados de la dirección del viento y… ¡el broche!
El broche es el hoyo 17, el más famoso par 3 del PGA Tour. Es ese green en una isla donde el año pasado Sergio García tiro dos bolas consecutivas en la ronda final, poniendo en bandeja el titulo a Tiger Woods.
El origen de la configuración del hoyo hay que encontrarlo en el vaciado que se hizo extrayendo arena de las proximidades del hoyo 17 para las tareas de rellenado y nivelación en el movimiento de tierras en otros hoyos. El resultado fue un amplio cráter destinado en principio a ser un simple estanque o lago meramente ornamental. Pero fue Alice, la esposa de Dye, quien visitando un día las obras, sugirió a su marido la genial idea de una isla verde como green para este par 3. En las aguas que la circunda caerán este fin de semana decenas de bolas; más de un jugador en vez de mentar a la madre de quien parió el hoyo, se acuerde de su distinguida esposa.
En fin, el de Ponte Vedra es un campo para que lo padezcan – o disfruten – los jugadores (The Players), pero pensado y diseñado para los espectadores: desde el inicio se pensó en el público que en gran número acude a esta cita anual, deseoso de ver golpes brillantes de lo grandes jugadores.
En el primer día Sergio García jugará en el mismo partido que Dustin Johnson y Phil Mickelson; Gonzalo Fernández Castaño lo hará con Aaron Baddeley y Ryan Palmer.
Mucho en juego y el mejor golf.