Lleva una temporada deslumbrante: de los 18 torneos que ha jugado (16 cortes superados), ha logrado 11 Top 10, 3 segundos puestos y ha ganado 4; todos ellos en el Circuito Americano. La última victoria, el pasado fin de semana, el John Deere Classic. En la historia de los Masters, sólo tres grandes jugadores ganaron un major la semana siguiente a triunfar en otro torneo: Phil Mickelson en 2006, Tiger Woods en 2007 y Rory McIlroy en 2014.
Jordan es una apuesta firme para muchos, después de ver como luchó y ganó en junio el US Open en Chambers Bay – “campo de brócoli”, Henrik Stenson dixit –, un recorrido tipo links como el que se encontrará en Saint Andrews. En su contra obra que no juega el European Tour. Sí estuvo presente en el Open los años 2013 (44º, empatado) y 2014 (36º, empatado). Tiene 21 años, dominio del putt y es audaz, pero con cabeza.
¿Por qué prestarle especial atención en el Open? En nuestra opinión porque está muy centrado y en Saint Andrews la mente es importante como en ningún sitio. En el US Open iba empatado (-5) en cabeza con Jordan Spieth al finalizar el hoyo 15; luego sucedió lo que US Today titulaba como el heart-wrenching, “momento desgarrador de Branden Grace”, cuando el sudafricano, de excelente salida todo el fin de semana, envió sus drive desde el tee del hoyo 16 a las vías del ferrocarril. Ni aún con eso perdió la compostura y quedó 4º empatado.
Si nada lo impide tiene juego para atacar a los favoritos. Su mejor clasificación en el British es 30º en 2011. Este año ya tiene un victoria en el PGA: fue en febrero en el torneo de la Farmers Insurance. En su contra tiene el que no juega en el Circuito Europeo y eso le puede restar capacidad de entender el terreno.
Este año 2015 también tiene un 2º puesto en el competitivo The Players, que pudo ser primero si Rickie Fowler no monta el grandioso espectáculo de golf que desplegó en esa última jornada. El de Castellón, ciertamente ocupa un puesto en esa corta lista de grandes jugadores (Colin Montgomery, Lee Westwood) que no han ganado ninguno de los Big 4. Pero eso puede cambiar este año: Saint Andrews no se le da mal: allí ha pasado siempre el corte y quedó 5º en 2005. No le falta conocimiento del recorrido y está bien preparado.
Entonces, que el Circuito Americano es absorbente y que puede perturbar la concentración para hacerse con una victoria en Europa. En el Circuito Americano esta temporada tiene una victoria en abril en el Zurich Classic, pero hace más de un año que no gana a este lado del Atlántico. Fue precisamente en Escocia. ¿Podrá repetir, ahora en la cuna del Golf?






