La casa real danesa vive momentos muy delicados y tristes. "Su Alteza Real el Príncipe Henrik ha sido trasladado hoy del hospital al Palacio de Fredensborg, donde el príncipe desea permanecer en sus últimos días", reza un comunicado oficial emitido este martes 13 de febrero.
El marido de la reina Margarita de Dinamarca se encuentra en situación crítica y su esposa ha preferido que regrese a su hogar. En 1967, la entonces princesa heredera Margarita y el francés Enrique de Monpezat contrajeron matrimonio sin que él obtuviera otro título que el de príncipe consorte. Un hecho que siempre le mortificó y por el que no quiere ser enterrado en la catedral en la que algún día reposará la reina Margarita.
Toda la familia real se encuentra en Copenhague para estar junto al príncipe Enrique, de 83 años. Su hijo, el príncipe heredero Federico, de 49 años, que se encontraba en Corea del Sur, en los Juegos Olímpicos de PyeongChang, regresó a Dinamarca el fin de semana para visitar a su padre en el hospital junto a su esposa Mary y dos de sus cuatro hijos.
El príncipe Enrique ingresó el pasado 28 de enero en el Rigshospitalet donde se le había diagnosticado un tumor benigno en el pulmón izquierdo. La casa real danesa emitió un comunicado el 2 de febrero en el que se informaba de una infección pulmonar y del empeoramiento de su estado.
En septiembre de 2017, la casa real danesa admitió que el príncipe consorte sufre demencia. Desde entonces apareció en muy contadas ocasiones en público. La última vez se le vio en diciembre, acudiendo con la reina, de 77 años, al servicio religioso de Nochebuena. El príncipe se mostró sonriente pero precisaba a un cuidador a cada lado.
La reina Margarita y sus hijos Federico y Joaquín han anulado toda su agenda oficial. Los hermanos del príncipe Enrique también se encuentran en Copenhague donde todo indica que la vida del príncipe consorte se apaga.







