Esperanza Aguirre no se ha cortado ni un pelo a la hora de contar todos los cotilleos habidos y por haber sobre la boda del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida y Teresa de Urquijo. Ha sido en La mirada crítica de Telecinco, el programa de Ana Terradillos que “exprimió” a la expresidenta de la Comunidad de Madrid, que se encontraba en Valencia, sobre los novios, el chotis más visto del mundo, la comida y los que frecuentaron la pista de baile.
Y es que fue precisamente Esperanza Aguirre la que, de carambola, unió al flamente matrimonio que en estos momentos se encuentra disfrutando de una corta luna de miel de playa en Maldivas y después en Bután, al pie del Himalaya.
“Yo le puse un mensaje al alcalde y le dije que tenía un hermano que hacia una feria de arte moderno y le pedí si podía él pasarse a entregar los premios. Resulta que esta feria se celebra en un centro comercial que acaba de comprar un fondo donde justamente trabaja Teresa Urquijo y ahí se conocieron. Esto fue en febrero de 2023 y luego, en mayo, aparecieron como novios”. Si esto no es un flechazo…
Pero Esperanza Aguirre contó muchas más cosas, como que el aperitivo fue “tan largo y abundante que llegamos sin hambre a la comida”. Eso sí, afirmó que “comimos fenomenal”. El menú servido en la finca Cruz del Canto por Lhardy constó de un salpicón de bogavante seguido de un solomillo de Wagyu, una de las mejores carnes que se pueden comer actualmente.
También hubo recena para recuperar fuerzas ya que, según Aguirre, la pista de baile fue muy frecuentada, llamando la atención unas infantas Cristina y Elena muy activas y divertidas. Incluso vio a la reina Sofía, con su traje azul muy favorecedor, marcándose unos bailes. Sobre el rey emérito comentó que está “muy mal de movilidad” y añadió que “estoy deseando que vuelva a España.”
Ante las preguntas sobre el chotis que sustituyó al clásico vals de los novios para abrir el baile, Esperanza Aguirre reconoció que la versión de Martínez-Almeida y su ya mujer “no es exacta… Yo nunca me he atrevido, por eso no quise bailarlo allí”.
Finalmente comentó que tanto la ceremonia como la fiesta fueron “muy emocionantes” y disculpó su ronquera. “La música estaba tan alta que para poder hablar había que pegar unos gritos horribles, sobre todo cuando fui a saludar a la reina Sofía“, afirmó.








