Atención al Día D en los hechos de hoy de este jueves 8 en Ciudad del Vaticano.
Por primera vez vamos a saber si se avanza hacia un Cónclave rápido, como los dos últimos, o las tensiones de los doce años de pontificado de Francisco llevan a un atasco de las votaciones (un frenazo o una crisis). Dos votaciones por la mañana y dos por la tarde.
En las últimas quinielas, análisis de vaticanistas, frenética actividad de las casas de apuestas como comprobó Hechos de Hoy, e incluso trabajos realizados con Inteligencia Artificial (IA), se trabaja sobre seis escenarios:
1. La apuesta segura de un Papa italiano, Pietro Parolin. Al final de la misa Pro Elegendo Pontifice, la ceremonia previa al Cónclave celebrada en la basílica de San Pedro, el decano del colegio cardenalicio, Giovanni Battista Re, tuvo un gesto personal muy significativo. Fuera del protocolo, abrazó a Parolin y por el micrófono se oyó “Auguri” ( enhorabuena, o suerte). Fue un gesto dirigido a la Curia, En Ciudad del Vaticano, la Curia Romana se refiere al gobierno central de la Iglesia Católica, que asiste al Papa en su ministerio pastoral. Es el conjunto de oficinas y organismos que ayudan al Papa a gobernar la Iglesia universal.
2. Una gran sorpresa, un outsider que causará conmoción y gran impacto.
3. Un Papa español andaluz. Cristóbal López Romero, original de Vélez-Rubio (Almería) y actual arzobispo de la ciudad marroquí de Rabat (cardenal salesiano español nacionalizado paraguayo).
4. Un Papa español asturiano, Ángel Fernández Artime, ¿un Papa salesiano?.
5. Un Papa filipino. Pablo Virgilio David (Filipinas, el obispo de Kalookan).
6. Un Papa italiano y no romano que llega desde Jerusalén. Pierbattista Pizzaballa frente al poder de Pietro Parolin.
Parolin, todo o nada
El cardenal Pietro Parolin (70 años, italiano), secretario de Estado de la Santa Sede, fue nombrado en 2013 por Francisco y ha sido su mano derecha durante todo el mandato. Irrumpe como el mejor equilibrio. Entre otras razones porque ha sido un hombre de Francisco pero no siempre en sintonía con él.
Indudablemente aparece como una de las personas más adecuadas para un liderazgo moral e influyente en la escena geopolítica actual de un mundo en llamas (Nicaragua, Cuba y Venezuela; India y Pakistán; Gaza y Yemen; y Ucrania). Pero en su análisis de fortalezas y debilidad de un futuro CEO (el más poderoso), nunca estuvo al frente de una parroquia o una diócesis. Y, sobre todo, no tiene carisma ni empatía. No sería un Papa próximo sino frio. ¿Lo podría superar si es elegido?
Parolin podría contar ya con 40 votos de partida. Es el favorito indiscutible si en el ánimo de los cardenal se extiende el deseo de un Cónclave rápido. Pero si de repente ese consenso se resquebraja, todo podría cambiar y girar hacia cualquier decisión. No olvidemos, y la película Cónclave lo desveló, que cualquier cardenal puede hacer reflexiones amplias y sinceras que podrían conmover e impactar..
El Día D
En ste jueves 8, el segundo día, hay cuatro votaciones (dos por la mañana y dos por la tarde). Empieza el momento decisivo de buscar la mayoría de dos tercios necesaria, 89 votos. El papa Francisco fue elegido en 2013 en la quinta votación. Para elegir a Pablo VI fueron necesarias seis votaciones en 1963. Y ocho para Juan Pablo II en 1978, mientras que la elección más larga de las últimas ocho décadas fue la de Juan XXIII (Angelo Giuseppe Roncalli) en 1958, que requirió once votaciones.
La primera votación en la Capilla Sixtina, que dio como resultado una fumata negra, fue un sondeo. Las de este jueves resultan decisivas para comprender si algunos de los más votados pueden contar con consenso o si es necesario buscar una alternativa para encontrar al sucesor de Francisco.
En los últimos 80 años, el número de votaciones necesarias para elegir un papa ha variado entre 4 y 11. Los cónclaves más rápidos fueron los que eligieron a Juan Pablo I (Albino Luciani) en 1978 y a Benedicto XVI (Joseph Ratzinger) en 2005, ambos en la cuarta votación.
Un clima de incógnitas
El cardenal francés Jean-Marc Aveline, arzobispo de Marsella nacido en Argelia hace 66 años, demostró que habla mucho mejor italiano de lo que se pensaba, en una misa que celebró en la Iglesia Santa Maria dei Monti. Parecido físicamente y con el mismo aspecto afable y abierto de Juan XXIII (1958-1963), algunos periodistas franceses imaginan a Aveline, presidente de los obispos franceses y estrella en ascenso, en línea con la Iglesia de Francisco, como un posible Juan XXIV.
Su compatriota, el cardenal de Ajaccio, Córcega, Francois-Xavier Bustillo, que celebró en su parroquia de Santa María Inmaculada de Lourdes del barrio romano de Boccea, en su sermón recordó que Jesús pide “amarlo hasta el final”.
El cardenal estadounidense Timothy Dolan, arzobispo de Nueva York, conservador, desde siempre crítico de Francisco y que respaldó la candidatura de Donald Trump, tras celebrar en la Iglesia de Guadalupe de Monte Mario, aseguró que, por ser su segundo Cónclave, estaba viviendo esta experiencia más serenamente que en 2013.
Consultado si era posible un Francisco II, Dolan fue diplomático: “Ojalá, pienso que somos afortunados porque hasta podríamos hacer un mix de los últimos papas, Francisco, pero también pienso en la intensidad intelectual de Benedicto XVI y en Juan Pablo II, con su coraje y su llamado a seguir a Jesús… Pienso que si llegamos a combinar estas grandes características de ellos sería una bendición”.
Por su parte, el cardenal Mario Poli, arzobispo emérito de Buenos Aires y uno de los cuatro argentinos en el Cónclave celebró misa en la Iglesia Nacional Argentina Santa Maria Addolorata del Viale Regina Margherita.
En un clima de enorme expectativa, los principales diarios italianos han apuntado varias vías. “El riesgo es que los candidatos más votados se bloqueen después de los primeros escrutinios”, escribió la vaticanista del diario Il Messaggero, Franca Giansoldati. Situó al cardenal filipino, Luis Antonio “Chito” Tagle, de 67 años, como el otro gran favorito. Calculó, al igual que otros expertos, que Parolin podría contar de entrada con un buen paquete de votos (entre 40 y 50), y que el problema es que podría quedarse estancado con esos números y no crecer. De hecho, ningún cardenal se acerca entre los expertos al número 89, los dos tercios necesarios para ser electo.
Como nunca hubo tantos cardenales en un cónclave (los electores serán 133 de los 135 habilitados porque dos -un europeo y un africano- avisaron que iban a ausentarse por problemas de salud), trascendió que muchos aún no pudieron hablar, algo fundamental.
Todo el mundo recuerda, de hecho, que fue clave el breve discurso que pronunció el arzobispo de Buenos Aires el 9 de marzo de 2013, cuando llamó a una Iglesia no autorreferencial y en salida hacia las periferias existenciales y geográficas del mundo, fulgurando a los demás.
El diario La Stampa, en base a un sondeo, aseguró que “seis italianos de diez quieren un pontífice progresista”, algo que indicaría que prefieren que el sucesor de Francisco no sea italiano.
El cardenal Matteo Zuppi, arzobispo de Bologna, de la comunidad de San Egidio, si bien se presenta como alguien en línea con la pastoral de Francisco, preocupado por los pobres y los últimos, como presidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) se desmarcó de él. El otro candidato papable italiano, el patriarca latino de Jerusalén, Pier Battista Pizzaballa, de 60 años, está siendo apoyado por grupos conservadores.
¿La solución de Juan Pablo II?
En el cónclave en el que por sorpresa fue elegido Karol Wojtyla, dos italianos, Giuseppe Siri, arzobispo de Génova, y Giovanni Benelli, el sustituto de la Secretaría de Estado de Pablo VI, fueron los dos más votados. Pero el enroque de los cardenales obligó a buscar una solución alternativa.
Entonces llegó el arzobispo de Viena, Franz Koenig, quien propuso un papa polaco, el carismático arzobispo de Cracovia, pero desconocido para muchos. Y junto con el brasileño Aloísio Lorscheider convencieron a los latinoamericanos y al resto de los electores en el almuerzo. Unos hechos y un relato documentado sobre lo que fue un Cónclave excepcional., se relata en varios libros sobre esa elección.
Atención en este jueves a cuatro figuras que podrían ya estar emergiendo con fuerza:
– El francés Jean-Marc Aveline.
– El estadounidense Francis Robert Prevost.
– El italiano Matteo Zuppi.
– El italiano Gianbattista Pizzaballa.








