El Vaticano amplia el horario del velatorio ante la avalancha de fieles. (Foto: @newsvaticano)
UN CÓNCLAVE CRUCIAL
El Papa que no fue woke y dejó un rotundo mensaje al no viajar a la Argentina
Entre el cinco y el diez de mayo comienza en Ciudad del Vaticano un Cónclave crucial, lleno de enigmas y profundos interrogantes, y llamado a marcar un gozne en la historia de la Iglesia Católica con un impacto geopolítico de primer orden.
Los insultos de Javier Milei al papa Francisco -quizás porque nunca imaginó que llegaría a la Casa Rosada– alcanzaron un nivel nunca visto. “Representante del maligno en la Tierra”, “hijo de puta que predica el comunismo”, “sorete mal cagado”.
El 12 de febrero de 2024, el papa Francisco hizo un gran gesto al recibirlo durante una hora en El Vaticano. En el momento de conocerse su muerte, Javier Milei publicó en las redes sociales un mensaje de pésame y reconocimento enterrando definitivamente el hacha de guerra de una relación que conoció momentos de extrema dureza y escándalo.
Las heridas de la visita que nunca se realizó
En doce años de pontificado, al papa Francisco, en su intimidad siempre le acompañó el dolor, apenas compartido, de no haber viajado a Argentina y a su añoradísimo Buenos Aires. En cierta manera Javier Milei ha querido realizar un viaje a Roma de despedida y reconocimiento asumiendo su error de no haber dedicado su máxima energía a que el Papa realizara su sueño más anhelado y secreto.
¿Por qué nunca viajó a la Argentina, su patria natal en la que JorgeBergoglio, un porteño clásico, vivió 76 años. El primer Papa jesuita y latinoamericano de la historia siempre expresó sus deseos de volver a la Argentina.
Quienes han acompañado a Francisco en su etapa como arzobispo de Buenos Aires y luego como Papa han ofrecido respuestas sobre este interrogante.
La última lección que dejó es que los argentinos hagamos de su no venida un aprendizaje como sociedad; que se dejen de lado los enfrentamientos, intereses y ventajas personales; y se busquen definitivamente caminos de unidad, se ha destacado en los círculos muy estrechos del Papa. Un mensaje muy directo para las cuatro Administraciones de Cristina Kirchner, Mauricio Macri, Alberto Fernández y Javier Milei.
Pero también un mensaje para otras sociedades, léase la española, con el plantón de Sánchez en Roma al Rey que ahonda la distancia entre La Moncloa y La Zarzuela como se ha vivido en los hechos de hoy, miércoles 23.
Ni progresista ni conservador y tampoco ni WOKE
El papa Francisco, que finalizó su Papado con sorprendentes marcas de máxima popularidad y reputación. siempre insistió en sus declaraciones y reflexiones íntimas que nunca se sintió y ejerció como un Papa progresista o un Papa conservador y muchos menos como un Papa WOKE.
WOKE (desperté, el pasado del verbo despertar) nació en Estados Unidos en 1962. Fue el momento en que el escritor William Melvin Kelley publicó un ensayo en The New York Timestitulado If You’re Woke, You Dig It (si estás despierto, lo entiendes). WOKE dio su salto definitivo con el movimiento Black Lives Matter en contra de la violencia policial contra los afrodescendientes
WOKE giró al concepto de estar alerta contra la injusticia racial. En 2017, el diccionario Oxford precisó el significado de “estar consciente de temas sociales y políticos, en especial el racismo”.
Pero a la vez el diccionario Oxford destacó otra acepción. “Esta palabra a menudo se usa con desaprobación por parte de personas que piensan que otras personas se molestan con demasiada facilidad por estos temas, o hablan demasiado sobre ellos de una manera que no cambia nada”.
Hoy la controversia sobre WOKE es global. Hay personas que se denominan WOKE y defienden la lucha contra la discriminación y la injusticia. Y hay otras que consideran que ser o actuar como persona WOKE es intentar imponer las ideas progresistas a todo el mundo.
El desafío del lobby más conservador
Francisco -mal comprendido, criticado y envuelto en ataques y polémicas-, el Papa negro por ser el primer pontífice de la Compañía de Jesús, actuó en seis planos: abordó el caos de las finanzas; afrontó con valentía la crisis de reputación por los abusos sexuales; asumió un liderazgo humilde tomando el nombre de Francisco; comenzó a abrir nuevos espacios para la mujer; y se centró en abrir escenarios para la Iglesia Católica donde los cristianos son minoría.
Sin duda Francisco tuvo que emplearse a fondo contra el lobby más conservador que se hizo fuerte tras la muerte de Juan Pablo II. Le fue difícil la convivencia con Benedicto XVI, el periodo inédito de los dos Papas. Y afrontó con decisión la misión arriesgada de construir los pilares de una Iglesia abierta y más libre,
Juan Pablo II murió con un sucesor in pectore, Benedicto XVI.Francisco llegó bajo el drama inédito de la renuncia de un Papa. Y deja ahora, como ha destacado Hechos de Hoy, un colegio cardenalicio periférico y la gran cuestión del acceso de las mujeres a todos los puestos de responsabilidad que no exigen el sacerdocio. E incluso queda la puerta entreabierta que apunta a interrogantes sobre el celibato; nuevo poder para sacerdotes, monjas y laicos. Y la frontera, muy lejana o muy próxima, de sacerdotes que puedan formar una familia, y obispos hombres y obispos mujeres. Ni muy próximo pero quizás tampoco muy lejano en las vías paralelas en las que avanzan la Iglesia Católica, la Iglesia Anglicana y la Iglesia Luterana.
¿Hasta dónde quiere llegar el colegio cardenalicio? ¿Un Papa muy joven o muy mayor? ¿Un Papa de Italia, o el escenario de un Papa de Asia o de Africa, o de nuevo de América? El verdadero legado de Francisco apunta a ese gran interrogante. Una Iglesia Católica dirigida a las conciencias responsables, el poder geopolítico, la influencia de sus valores, y la exigencia de que cese el odio y se imponga la rectitud.
Francisco quizás nunca quiso llenar las Iglesias sin verdadero amor, gratitud y perdón, sino llevar caridad y justicia a las calles. Si ha sido un aldabonazo que ha calado entre los cardenales, la respuesta la vamos a tener muy pronto. Pero es totalmente incierta. Un Cónclave abierto a una escena que puede ser radicalmente nueva.