Triste adiós en el mundo de la moda con la muerte de uno de sus maestros. Óscar de la Renta. Falleció en Connecticut, Estados Unidos, a los 82 años, tras padecer un cáncer que le fue diagnosticado en 2006, según informó este lunes la familia.
Nacido en la República Dominicana en 1932, el diseñador de moda dejó grandes recuerdos en las pasarelas, siendo el último el vestido de novia a Amal Alamuddin, la esposa del exsoltero de Hollywood George Clooney. Discípulo de Balenciaga en Madrid y de Antonio del Castillo en París, fue el diseñador de cabecera de tres primeras damas de Estados Unidos como Nancy Reagon, Hillary Clinton y Laura Bush.
Con tan solo 18 años, Óscar Arístides de la Renta Fiallo ya había abandonado su país natal con destino a España, donde terminó estudiando dibujo y pintura en la Academia de San Fernando de Madrid. Empezó a dibujar vestidos para obtener unos ingresos, algo que le otorgó su entrada en el mundo de la moda con Cristóbal Balenciaga, a quien Óscar de la Renta citó en numerosas ocasiones como su maestro a lo largo de su carrera.
Durante aquellos años, Óscar de la Renta quiso probar suerte por su cuenta en la capital francesa. Por ello, llamó a la puerta de Christian Dior y de Antonio del Castillo, entonces director creativo de Lanvin, y ambos le ofrecieron colaborar con ellos. Decidió quedarse como ayudante del segundo, viviendo en Francia entre 1961 y 1963.
“Cuando trabajé en París, Castillo y Balenciaga siempre tenían trajes de noche inspirados por las campesinas españolas, por el flamenco, por las pinturas de Goya y Zurbarán y por la princesa de Éboli. Los vestidos de Balenciaga nunca parecían disfraces", desveló en una de las entrevistas que realizó a lo largo de su carrera.
Fue en 1973 cuando volvió a Francia para un encuentro de creadores franceses y americanos que termino con el triunfo del equipo visitante. Unos veinte años después consiguió ser nombrado director creativo de Pierre Balmain y accedió así a la restringida esfera de la alta costura de París.
Sin embargo, sus principales logros los consiguió en Estados Unidos. Hay que recordar que allí comenzó trabajando con Elizabeth Arden tras aceptar el consejo de Diana Vreeland. La poderosa editora creyó que esa casa le permitiría brillar y hacerse un nombre por sí mismo. Lo que finalmente sucedió.
En 1965 ya tenía su propia firma en Nueva York. Fue con Jacqueline Bouvier Kennedy con quien inició una relación con las primeras damas estadounidenses que se volvería totalmente estrecha con Nancy Reagan, Hillary Clinton y Laura Bush. Fue hace tan solo unas semanas cuando Michelle Obama lució por primera vez uno de sus diseños.
Se produjo así una reconciliación entre la primera dama de Estados Unidos y el maestro de la moda, tras las palabras que pronunció Óscar de la Renta en las que criticaba un diseño de Alexander McQueen en una cena de estado así como el conjunto que eligió para su primer encuentro con la reina Isabel II.
Hillary Clinton definió el trabajo de Óscar de la Renta como “elegancia y belleza”. Una delicada elección de palabras para definir a un hombre que odiaba lo “bonito” porque abarata “lo bello”, como le gustaba subrayar.
En los últimos años, también se convirtió en una presencia habitual en la alfombra roja de los Oscar llegando a vestir a Cameron Díaz, Nicole Kidman, Oprah Winfrey, Kristen Stewart o Penélope Cruz. También gozó del éxito que le otorgó la serie Sexo en Nueva York. Le dedicó un episodio completo cuando su protagonista, Carrie Bradshaw, deseaba como muestra de amor un vestido de Óscar de la Renta.
Óscar de la Renta también fue el primer gran diseñador que abrazó la televisión y las redes sociales como herramientas de marketing, para popularizar sus diseños.
Casado con la editora de la edición francesa de Vogue, Françoise de Langlade, hasta su muerte en 1983, Óscar De la Renta volvió a contraer matrimonio seis años después, esta vez con Annette Reed. Además de ella, también contaba con sus tres hermanas su hijo Moisés, sus tres hijastros y sus nueve nietos. Alex Bolen, su yerno, es el director de la compañía.
Óscar de la Renta llevaba un tiempo buscando un sustituto para su firma. Probó suerte con John Galliano, que pasó tres semanas en su estudio en 2013, pero el acuerdo con el controvertido diseñador no terminó de firmarse. Finalmente, fue el 14 de octubre cuando confirmó -como destacó Hechos de Hoy– a Peter Copping, hasta entonces director creativo de Nina Ricci.






