En esta campaña contamos con cuatro nuevas intervenciones. La obra titulada I love Boadilla de dos consagrados artistas, Patricia Mateo y José Luis López Moral. Sueños alados de Paula Melero. Convento y escuela, una imagen anónima de 1950 de la hora del recreo en la escuela de los más pequeños, una cortina translucida-retroiluminada que nos recordará al matrimonio que habitaba la casa hasta hace un par de años. Y A la fresca, de Juan Carlos Melero.
Tenemos algunas ideas más, pero hace mucho calor para estar expuestos al sol en esta torrida tierra. Poco a poco, paso a paso. ¿Te vienes a vernos?

I love Boadilla
Patricia Mateo – José Luis López Moral
Un mano a mano entre Patricia Mateo y José Luis López Moral para esta intervención titulada I Love Boadilla. Un Greco para nuestros prados. Al caballero que se está haciendo un selfie y que no tiene pies, lo vamos a elevar unos metros para dejarlo expuesto en la nave agrícola de la familia Criado-Quintanilla situada cerca del cementerio.
La colaboración de estos dos artistas de trayectoria contrastada se fragua desde hace unos meses en la presentación del estudio 4.7 donde trabajan ambos. Un espacio muy luminoso en un antiguo edificio industrial en el sur de Madrid.
La pintora Patricia Mateo aporta un cuadro de su serie “Yo no he sido”, y no es otro que el mundialmente famoso caballero pintado por Doménikos Theotokópoulos El Greco. En esta obra se pierde la ironía que ella plantea en todos los cuadros de la serie dando paso a una imagen publicitaria donde El Caballero de la mano en el pecho viaja a Boadilla y reconoce estar enamorado del lugar. Utiliza su imagen para promocionar un pueblo que quiere darse a conocer a través del arte.
Donde debería estar la ciudad de Toledo, en el cuadro original, el fotográfo Jose Luis López Moral ha situado una de sus imágenes más conocidas de Boadilla. Las chopas del camino de la ermita a principios de primavera. El pequeño camino, a través de las redes sociales, ha sido recorrido miles de veces y ha dado la vuelta al mundo en más de una ocasión.
Desde Boadilla de Rioseco Arte no dudamos de que el mural pasará a ser un icono de nuestro humilde proyecto. Y un punto de referencia en el arte actual de Tierra de Campos.


Sueños alados
Paula Melero
“Si piensas en volar, acuérdate que las alas sólo aparecen al soñar”. Esta frase y una imagen hecha por ella en las fuentes de Montjuic me llamaron mucho la atención cuando entre en su blog La mirada de Paula, El mundo a través de mis ojos (y una Canon EOS-5D). Un blog donde mi hija va colgando alguna de sus fotos apoyados por textos propios que las imagenes le sugieren.
El sueño de una siesta de verano no ha sido un sueño en blanco y negro. Por el contrario, a la imagen de la noche barcelonesa y del agua que perece fuego, le añadió más color a su sueño alado, unas alas pintadas con delicadísimo colorido por Alberto Durero. Esta sorprendente acuarela se pintó en 1512.
Cinco siglos después de las pintadas por el alemán, Paula en este verano de 2016 quiere dar alas al sueño de su tio Juan Carlos Melero y de padre, para llevar más lejos el nombre del pueblo donde nació su abuela. La obra de 2×3 metros será instalada en la coqueta casita del puente, a la salida del pueblo por la carretera de Cisneros.
No sabemos lo que durará el color en las alas de Durero. Pero para Paula el sueño de su siesta de verano durará toda la vida.


Convento y escuela.
Anónimo. (Hacia 1950)
Hubo un tiempo en el que en todas las calles del pueblo había vida, cientos de ellas. Con esta intervención en la fachada de la misma casa que en su día fotografió un artista anónimo, queremos poner un poco de vida a unas calles que se pasan la mayoría del año muertas.
En noviembre de 1903 se instalaron las Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones, fundando un convento y un colegio que funcionaron hasta la primavera del año 1955, por lo que estas monjas estuvieron 52 años. La escuela era para los boadillanos más pequeños. En algunos casos recibian una ración de comida los alumnos de las familias más pobres. Muchos padres preferian poner a los niños a trabajar en casas donde se les pagaba con un trozo de pan.
La desaparición del convento fue el primer signo evidente del declive de Boadilla, después vendría el ferrocarril, la farmacia, el médico, las escuelas y las tiendas. Hoy el edificio, muy bien cuidado, pertenece a la familia Tejedor. Muchas gracias a ellos por habernos facilitado el espacio y financiado la obra para su instalación.


A la fresca
Juan Carlos Melero
Una cortina retroiluminada para dar un poco de luz a otra casa más, que se cierra por la ausencia de sus propietarios tras su fallecimiento. El humilde hogar de los Criado Alonso, seguirá en pie por el interés que han mostrado los hijos en que la casa de adobe en la plaza de Santa María no se funda con la tierra. Como tantas casas del pueblo a lo largo de las últimas décadas.
El matrimonio formado por Jesús Criado y Lucía Alonso es fotografiado junto a su casa en plena calle. Él, en su juventud, fue un excelente jugador de pelota, actividad a la que se dedicaba cuando sus tareas como obrero del campo se lo permitían y ella, las mujeres nunca se jubilan, una entrañable madre, abuela y cocinera.
Una característica que saltaba a la vista enseguida era el antagónico carácter de la pareja. Jesús un tipo muy serio, apocopado y poco dado a la palabra, Lucía un torbellino de energía, vitalidad en estado puro que no dejaba descansar su voz nada más que cuando dormía. Sin ella las palabras han perdido a una buena aliada. La imagen fue captada en el otoño de 1995.
FranjaMelero está compuesto por Francisco Javier Melero y Juan Carlos Melero. En 1981 se creó el grupo multidisciplinar Franja desde la revista La Luna de Madrid. En el año 2000 comenzó una nueva andadura desde el Centro I+D de la Estampa Digital en la Calcografía Nacional.
Desde entonces más de 220 artistas de diversos países han recibido asesoramiento para crear, con las nuevas herramientas informáticas, obra gráfica.







