Es viernes tarde. Desde un referéndum que hizo este alcalde de Sevilla, la Feria no empieza el lunes de noche, sino el sábado anterior. A las doce de la noche del sábado se encenderán los farolillos; eso se llama “la prueba del alumbrao”.
Por eso los festejos que algunas familias empezaban las vísperas (eso se llamaba Preferia) ahora también se ha adelantado. La de mi familia es la noche del viernes. Es viernes tarde cuando escribo y sábado quizás cuando usted me lee. No me llame, no estaré disponible. Después de una noche de festejo con tíos, sobrinos, novios y novias, allegados, primos y con mi prima Margarita no me llame nadie. Que tuve fiesta con Margarita y esta niña viene tarde/no tiene novio ni ná” que cantan Las Carlotas.
Por eso, es viernes tarde y les escribo acerca de Madrid – Cartas iban y venían desde Londres a Madrid –, del Open de España 2018.
Y como la Feria, cada uno cuenta el Open como le va.
Rafa Cabrera Bello (-3) salía con desventaja porque en la primera jornada no cuajó faena, si entienden el símil taurino; había hecho 73 golpes. Los 68 golpes del segundo día no fueron suficientes para pasar el corte que se fijo en -4.
Y el canario no puso excusa, miró las cosas de frente – Si la vida te embiste algún día,/¡échale valor!/no te escondas en el "burlaero"/que es mucho peor -. Sus declaraciones son así de valientes cuando le preguntan si ha sido culpa del jet lag: “Estamos acostumbrados al jet lag, no es excusa.
Evidentemente, no es la preparación ideal llegar tan apurado de tiempo y desde tan lejos, pero en el campo no me he encontrado mareado, no quiero poner excusas de ningún tipo”. Y con Rafa se quedaron fuera del corte otros 12 jugadores; la mitad de la armada. Es golf.
Los que quedan para el fin de semana se distribuyen así: empatados en el puesto 39º: Pedro Oriol, Adrián Otaegui; Alejandro Cañizares; Víctor Pastor, amateur; Samuel del Val.
En el puesto 23º Pep Angles; en el 15º Jorge Campillo. Y han alcanzado el Top Ten tres jugadores españoles: Pablo Larrazábal, 9º (-7 en el día); Jon Rahm, 5º, y Nacho Elvira 2º.
Este cántabro, que desafía el destino del golf profesional con sus 31 años ya lleva mucho cobre batido y habría que cantarle con Los Romeros de la Puebla una sevillana – Si la suerte te diera la espalda/¡¡desafíala!,/y aunque pierdas alguna partida/¡tienes que apostar! – pues hoy y siempre baila con la suerte, el campo y el aire.
Y ¿a Pablo Larrazábal (-8)? ¿Qué le cantaríamos a este barcelonés –orgullo, rabia y pundonor – lleno de veterana raza? Raza para sacarle un -7 al campo en un sólo día y que declaraba anhelos de éxito por todos sus poros “¿No estoy contento? No puedes estar triste con 65 (golpes), pero teníamos que haber recortado algún golpe más a la cabeza para ir donde queríamos. Cinco por detrás estoy un poco lejos aún”.
Así que, como los caminantes, tendría que cantar con Requiebros – Soy amigo de los viejos/que conocen los caminos/los que andan con sus bestias/desde el pueblo al cortijo – para vencer los horizontes de los próximos 36 hoyos.
En las declaraciones de Jon Rahm al terminar su segunda jornada quedaba poco rastro de lo modos inadecuados con que trató de acallar al público que le aplaudió sendos malos golpes hasta dos veces en dos hoyos diferentes. Una rueda de prensa no tiene la exigencia del recorrido – Soy parco con las palabras/y templado con las riendas./ El campo doma al caballo/ y no hacen falta ni espuelas – y siempre caben las sonrisas.
Y entre risas ha declarado Jon Rahm (-9): “Creo que el Centro Nacional no está preparado para tanta gente. El límite del aforo va a estar muy justo mañana y pasado mañana. Es increíble que no hayamos dado un bolazo a nadie con lo cerca que están. Todavía no lo entiendo. Siempre viene bien, aunque haya veces que nos frustremos o que nos enfademos".
"Que la gente te apoye siempre te va a ayudar. Ha habido momentos, como yendo del 12 al 13, en los que no estaba contento por haber hecho un doble bogey con lo bien que estaba jugando y siempre ayuda el apoyo de la gente. El birdie en el 13 ha hecho que la vuelta vuelva a fluir un poco más”.
En fin, el líder es el irlandés Paul Dunne (-13). El chiquillo ha estado de vuelta al ruedo. “He trabajado mucho desde hace seis semanas y empecé a ver síntomas de mejora por el campo en México, aunque sin resultados. Seguí practicando dos semanas más en Estados Unidos y pude trasladar los cambios al campo”, ha declarado. Y podía haber terminado diciendo lo de la sevillana que canta Chiquetete: Y cuando pase la tormenta/se calmen los temporales/ brotarán en mi camino muchas rosas y rosales.
Pues eso. Que me voy a la cena de Preferia: ya está el mecánico de tía Alicia en el hall y mi prima Margarita esperando abajo en coche. Y le pregunto por ella al conductor.
.- ¿Cómo viene hoy?
.- Aunque apenas me he fijado mucho, señor, creo que con colores Open de España: traje de dos volantes color marfil, mantilla coral envejecido – igual que peinas y abalorios – y una flor en tó lo’arto, que, si se me permite decirlo, quita el hipo.
.- Se le permite, se le permite… y eso que apenas se ha fijado.






