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CUANDO TODO SALE PERFECTO

Jon Rahm (-8) realiza la mejor vuelta del sábado en Augusta

El Masters de Augusta 2018 parece tener un propietario único, Patrick Reed (-14): hizo todo lo bueno que podía hacerse en un sábado de major. Resultado, tierra por medio. Y el español nunca se achicó.

Hechosdehoy / José Ángel Domínguez Calatayud
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Se cumplen ahora 60 años del apodo Amen Corner. “Shouting at the amen corner”, es el título de la canción de jazz que el delicado escritor de golf Herbert Wallace Wind tomó prestado para vestir con un nombre un lugar emblemático de Augusta National.

 “La tarde anterior al inicio del reciente torneo Masters de golf –escribía entonces Wind – se realizó una ceremonia maravillosamente evocadora en el extremo más alejado del campo Augusta National, en el Amen Corner, donde el Rae's Creek cruza la calle 13 cerca del tee, luego transcurre paralelo al borde frontal del green en el corto 12 y finalmente gira junto al green del 11”.

Amen Corner sirvió desde entonces para señalar en todos los campos de golf del mundo la parte del recorrido más arriesgada, más difícil o que con más fuerza subraya el carácter definitorio – éxito o fracaso – de una vuelta de golf en el ese lugar.

Mientras cubría con su fina pluma el Masters de 1958 quería Wind destacar aquella fase del recorrido que es crítica para los jugadores. Sensibilidad es la palabra que describe la manera de escribir  de este cronista del golf. Fue apreciado por todos  por su profesionalidad.

Byron Nelson después de leer un artículo de Herb Wind le escribió diciendo “desearía ser tan amable como usted ha dicho que era. Trato de llevar a cabo cosas que prometo hacer”.

La poesía que convierte en ánimo y bien lo que roza es un arte que pocos pueden alcanzar y que Wind cultivó para enaltecer este noble deporte.  Me gustaría tener ese dominio de la pluma y la bondad para expresar lo acontecido en la tercera jornada del Masters de Augusta.

Como en una de aquellas justas medievales, rodeados del pueblo y con aire festivo, se han reunido los caballeros del reino del Golf. Después de dos días en los que se ha hecho la criba han quedado los más fuertes, los más preparados y los de mente más poderosa.

Y, entre ellos, en los primeros puestos, se ven las figuras que en general era esperable ver: Patrick Reed, que el viernes lideraba la pizarra; Rory McIlroy que, además de su buena clasificación de la víspera, hizo unos nueve primeros hoyos con golpes certeros y geniales como el chip con el que logró un eagle en el hoyo 8.

Y con ellos nombres de leyenda: Rickie Fowler, Henrik Stenson, Marc Leishman, Tommy Fleetwood, Justin Thomas, Jon Rahm y Dustin Johnson. Toda la cabeza, los diez primeros, agrupados en sólo cinco golpes.

Mezz Mezzrow era el intérprete del “Shooting at the Amen Corner” que escuchó Herb Wind. Él ponía pasión en aquella música y en su letra de fondo religioso. En la canción hay frases que no puede ignorar un caballero antes del torneo y mientras cabalga hacia el final: “Cambia tus caminos o no cantarás en ese coro celestial./No importa cómo te veas si tu registro no está en ese libro”.

El libro más importante de un profesional no es el libro de yardas. Patrick Reed, capitán de Augusta este sábado de abril, leía en su interior, veía las líneas de un camino que el había diseñado a fuerza de mente centrada y ambición direccionada.

Lo mismo los demás.

Quienes como Jon Rahm miran para dentro son capaces de ver lo que para otros es invisible. Sí, el libro de yardas no es el más importante. Lo definitivo, lo que forja un campeón visto este sábado de golf en Georgia, es leer el propio “amén”, el propio designio que libera el juego, la habilidad y el compromiso.

Jon Rahm, terminaba con un par en el hoyo 18 para una jornada de 7 golpes bajo par y un acumulado de -8. En ese momento podía celebrar la efímera realidad de ser líder en Casa Club. Quedaban por llegar a ese hoyo otros caballeros de la misma justa. Y, más que nada, a todos les quedaba el duelo -presión y lágrimas- del domingo.

Rickie Fowler (-9) primero y Rory McIlroy (-11) empataron la mejor tarjeta del día con Jon Rahm y, pese al espectacular juego de Patrick Reed, el domingo será una día con opciones muy abiertas. El duelo en la cumbre ya está preparado, porque el sábado de Augusta fue ese día cuando todo sale perfecto.

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