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El Rey Felipe VI ha aceptado la Presidencia de honor de la Candidatura Costa Brava-Barcelona Ryder Cup de 2022. Es el evento golfístico más importante del mundo; en él se enfrentan los equipos de Europa y Estados Unidos. De las ocasiones disputadas en Europa sólo una salió de las Islas Británicas: fue en 1997 en Valderrama. La próxima vez que lo haga será en París en 2018.
Ya escribimos que no hay un sólo deporte en el que Europa compita como continente. Y la sede también es importante. Y ese es un dato más para celebrar la iniciativa. Además hay otra media docena de razones para felicitarnos por la propuesta y por la consiguiente aceptación.
En primer lugar hay que felicitar a la organización por haber propuesto la presidencia a la Corona. Se trata de presentar al mundo del golf lo mejor que sea posible una candidatura. Y nadie podría hacer ese papel con mayor notoriedad que nuestro Rey. Es el Jefe del Estado; es un deportista reconocido; es joven y se mueve bien en todos los terrenos de la acción pública, con especial replique en medios cuando le acompaña su esposa, la
Reina Letizia.
Con todo lo anterior quiero resaltar que la presencia de la realeza en la cúspide de la candidatura es un acto de suprema comunicación; no es sólo Imagen, tampoco es Marca: es Identidad. Cuando se es digno nada comunica mejor que ser lo que se es y ser como se es: Felipe VI es el rey de España, nación que alberga el PGA Catalunya Resort cuya candidatura se postula y su persona y sus gestos encarnan valores de nobleza, deportividad y unidad muy propios del golf y de la Ryder Cup.
Con todo, y si se me permite poner un lunar en tan lavada cara, hemos de lamentar que el Rey no juegue al golf. ¿O si lo juega? Le hemos visto calzando los esquíes, empuñando el timón de un gran velero, incluso asiendo con interés las manijas de un futbolín, pero si uno pone en la barra de Google “Felipe VI golf” sólo sale la bella imagen de cuando estrechó la mano de Chema Olazábal con ocasión del Premio Príncipe de Asturias.
¿Y campos de golf? ¿Alguien le ha visto sobre el verde de un recorrido de un club? Lo más verde que se nos ha ofrecido han sido el árbol de Navidad, las hojas de una flor de pascua y el muérdago del centro de mesa en el primer mensaje televisado de Navidad. Eso sí, ha presidido partidos de fútbol y ha estrechado la mano de capitanes de baloncesto en la propia cancha, pero andar unos metros por la bermuda es algo que está por ver. Y ahora lo digo con toda responsabilidad y con la solemnidad que el caso requiere: la Transición no está consumada. No señor, no lo está ni lo estará hasta que Su Majestad pueda jugar al golf sin complejos ni miedos a ser tildado de elitista. Por eso, bienvenida la presidencia de Honor de la Candidatura de Costa Brava-Barcelona Ryder Cup 2022.
Y ahí, en estas últimas palabras, se encierra otro motivo de felicitación. Porque de los catalanes se podrán decir muchas cosas, la mayoría injustas e inmerecidas, pero ¿qué me dicen de su inigualable don para poner nombre a las cosas? ¡Con razón nacieron allí
Dalí,
Serrat,
Miró o
Antonio Gaudí! Son unos genios estos catalanes.
La organización podría haber denominado a la candidatura con nombres simples como Cataluña, o sólo Barcelona o Mediterráneo. Todos fonemas simples, conocidos y en sí mismos atrayentes como marca. Pero, al unir el aroma del salitre del oleaje marino que evoca Costa Brava con el crisol de cultura de la capital catalana logran una síntesis comunicativa de fuerza arrolladora. Bravo por la bravura.
Y por último, no es menos sugerente haber unido el nombre de nuestro Rey con dos realidades muy lejanas en el imaginario social: de un lado que una candidatura presidida por el rey español sea para un evento a celebrar en Cataluña y, de otro, que vaya a celebrarse allá por el año 2022.
Reconozco que cuando se lo he contado a mi tía Alicia se le han puesto los ojos en blanco.
.- ¿Felipe VI, Rey de España, Presidente de Honor en Cataluña?
.- Humm?
.- ¿Y todo tan lejos en el tiempo como la próxima década?
.- Humm? – digo yo, como queriendo decir “humm?”
.- Deja de decir humm todo el rato, sobrino, y piensa un poco. Bueno, tú no sabes hacer eso. Pero que sepas que hasta entonces hay un montón de elecciones políticas, un montón de indignados y un montón de gente independentista detrás de cada eslogan.
.- Sin duda, hermosa tía, pero para un rey que abre tantas puertas como abre su corazón no hay eslóganes, ni cerrazones, ni estrecheces que lo encierren en la sinrazón. Y España, que padece episódicas locuras, al final, en su interior se entusiasma con las metas altas, por los proyectos casi imposibles, fáusticos, como esta Candidatura Costa Brava-Barcelona para la Ryder Cup 2022.
.- Sobrino, qué bien dicho. ¿se lo has copiado a Ignacio Camacho o al Capitán Alatriste?
.- Es mío: “España y yo somos así, Señora” y esto es de “En Flandes se ha puesto el sol”, Acto II de Eduardo Marquina.