Suena contradictorio, ya que existencia de un limite parece indicar que no se podría superar, por alguna razón es un límite…
Pero en el terreno personal ocurre algo muy curioso. ¿Quién define mis límites? ¿Soy yo el que los define? ¿Y si es así, seré yo también el que los puede cambiar?
Muchas veces se da la circunstancia de que doy por supuesto que tengo un límite y organizo mi vida asumiendo que eso es cierto. No sé de dónde viene esa creencia, pero el caso es que rige mi vida, como muchas otras creencias, en este caso limitadora.
Para superar un límite lo primero que debo hacer es tomar consciencia de que yo mismo lo he definido y revisar en qué me basé. Puede que las circunstancias hayan cambiado o que existan otros hechos que sí me permitan pensar que voy a ser capaz de lograr un objetivo y que quizá antes no había contemplado.
En este punto la ayuda de un amigo o un coach puede ser de gran utilidad, ya que te ayudará a verlo todo desde otro punto de vista, un punto de vista que podrá ser perfectamente válido para ti, pero que probablemente no se te había ocurrido.
Ahora que el límite se ha empezado a debilitar es el momento de armarte de valor y lanzarte con determinación y constancia en la dirección que antes te había parecido imposible, fijando objetivos claros, medibles y alcanzables.
Experimenta, aprende del error, sal de tu zona de confort y poco a poco habrás superado el límite y tu autoestima se verá reforzada.
He tenido alumnos de tenis de más de 40 años que llegaron a mí diciendo que a su edad iba a ser imposible cambiar de forma sustancial un determinado golpe. Es cierto que hasta entonces no lo habían conseguido, pero también es cierto que pensaban que no lo podían conseguir y se habían conformado, sin haberlo intentado realmente.
Saliendo de su zona de confort y explorando con libertad, hallaron razones para creer que sí serían capaces de lograr mejorar su técnica y la mejoraron.
“Tanto tiempo perdido sin hacer nada al respecto”, me decían con una mezcla de alegría y pena el día que lograron “superarse a si mismos”.
Y tu, ¿qué límite te gustaría superar? ¿Qué beneficios te aportaría? ¿Cuánto tiempo vas a esperar ?
Seguir la web de Jaime Olalquiaga Loewe en www.activecoaching.es





