Se acabaron los rumores, ya es oficial, la esposa del príncipe Alberto de Mónaco, Charlène Wittstock, está embarazada. La Casa Grimaldi informó este viernes que la exnadadora sudafricana, de 36 años, espera su primer hijo para finales de este año. Era una de las noticas más esperadas en los círculos de los royals. La pareja se casó el 2 de julio de 2011, dos meses después de la boda del príncipe Guillermo y Kate Middleton y la espera de la llegada del heredero del trono se convirtió en constantes rumores de desavenencias entre la pareja que se lleva 20 años de diferencia.
Aunque tanto el príncipe como la propia Charléne expresaban constantemente su deseo de ser padres, el embarazo se ha hecho esperar casi tres años. En marzo, Charlène comentó a la revista Vanity Fair su enorme deseo de ser madre y añadió que "todo está en las manos de Dios".
El pasado fin de semana se vio a la pareja en la entrega de trofeos del GP de Mónaco, ella con un espectacular vestido blanco con una raya vertical roja, tan discreta como siempre, casi en un segundo plano. Sólo sonrió cuando Lewis Hamilton se le acercó para darle dos besos nada protocolarios.
A comienzos de semana tuvo que anular una entrevista por sentirse "indispuesta" y una vez más se dispararon los comentarios. En esta ocasión con razón. Para Charlène será su primer bebé, su marido Alberto ya tiene dos hijos de dos affaires fugaces, uno con una joven americana, otro con una azafata africana. Ninguno de los dos hijos, pese a estar reconocidos por el príncipe, tiene derechos al trono por lo que la sucesora, en el caso de que le ocurriera algo al príncipe Alberto, sería su hermana Carolina.







