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POR DONDE DIOS PASEA

Augusta: datos en el 35º Aniversario de la primera victoria de Seve Ballesteros

A una semana del Masters la página web del evento no está operativa de textos y datos. Ni falta que le hace: la fotografía de portada es ella sola un discurso en imagen.

Hechosdehoy / José Ángel Domínguez Calatayud
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Un corto anuncio en el ángulo superior nos advierte esperanzador: “Coming in April: 7 Days Until the Masters”. Pero la pantalla completa la cubre una sobrecogedora imagen del green del Hoyo 12, Golden Bell. Perfectamente encuadrado a izquierda y derecha por los troncos de sendos pinos, presenta en el centro un cerezo en flor, todo blanco roto en sus ramas; contrastando con ese esplendor se ve el verde oscuro de la bermuda y el fondo de otros árboles; al pie de la imagen unas flores fucsia parecen emerger entre el lago y los arbustos. Visiones como esta del Augusta National debieron ser las que inspiraron al veterano Mac O’Grady sus palabras: “This is where God hangs out”; algo así como que por aquí es por donde Dios se entretiene paseando.
 
El jueves 9 de abril, comienza el Masters de Augusta que convoca a las 100 mejores bolsas de palos según una lista elaborada a partir de 19 vías de clasificación: desde los ganadores de anteriores ediciones que están invitados de por vida (causa 1), pasando por la posición entre los 12 primeros de la edición anterior (causa 12) hasta la de los 50 primeros de Ranking Oficial Mundial actual (causa 19).
 
Hay cinco hispanos que, a día de hoy, cumplen alguno de esos 19 motivos de calificación: el argentino Angel Cabrera (ganó en 2009 el Masters y en 2014 el Greenbrier Classic); el chileno Matías Domínguez (vigente campeón del Circuito Amateur Latinoamericano); y los españoles Sergio García (2º en el Open 2014, y actual nº 8 del Ranking Mundial), Miguel Ángel Jiménez (4º en el Masters 2014 y entre los 50 primeros del mundo de la temporada anterior) y José María Olazábal (dos veces vencedor del Masters, 1994 y 1999).
 
El vasco fue de los pocos que lo ganó teniendo sólo veintitantos años y forma parte, con Severiano Ballesteros, del reducido grupo de nueve jugadores que han ganado en el mítico torneo dos veces; otros cinco lo hicieron tres; por su parte Arnold Palmer y Tiger Woods vencieron en cuatro ocasiones y sólo uno – Jack Nicklaus – ha llegado a seis victorias en Augusta. En total, la lista de victorias plurales es sólo de diecisiete campeones pertenecientes a cinco países. Y detrás de la de Estados Unidos con 12 nombres, la única bandera con más de un vencedor es España: Seve y Chema; Chema y Seve. Somos leyenda.
 
En el total de ediciones las victorias de España (4) y el número de ganadores (2) son acreditativas de “medalla de bronce”; la plata para Sudáfrica (5 y 3) y el oro con todos los honores para Estados Unidos que arrasa con 58 victorias logradas por 35 profesionales.
 
Un penúltimo dato: cuatro son los golfistas que han liderado el torneo los cuatro días de comienzo a fin (wire to wire): Craig Wood en 1941, Arnold Palmer en 1960, Jack Nicklaus en 1972 y Raymond Floyd en 1976.
 
Y dejo para el final de esta sucesión de datos, nombres y fechas un aniversario de importancia: se cumplen 35 años de la primera victoria de Severiano Ballesteros en 1980. ¿No se merece esta efemérides algo de noble altruismo por parte del Comité del Masters? No sé… un detalle, ¿no? Desde luego que sí. Además de los 19 motivos arriba expuestos hay un modo no numerado de participar, y es el de invitación directa; dice así: “The Masters Committee, at its discretion, also invites international players not otherwise qualified”.
 
Por ello propongo que, para honrar ese trigésimo quinto aniversario de la primera victoria europea y española en Augusta National, el Comité del Masters invite a los cuatro primeros españoles del Official World Golf Ranking, no clasificados por otras causas, es decir a Pablo Larrazábal, a Rafael Cabrera Bello, a Alejandro Cañizares y a Gonzalo Fernández Castaño. Somos leyenda. No sería nada insólito. De algún modo Seve pervive en gestos, anhelos y modos de afrontar dificultades del golf.
 
Hay unas palabras que dan pie a este deseo. Entonces era abril 2009; estábamos en la cena previa a la apertura del Masters de aquel año; el cántabro acaba de salir de una de las operaciones de su tumor, y las primeras palabras de William Payne, director de Augusta National, palpitaban de emociones: "este año queremos expresar nuestro afecto y oraciones más sentidas para la completa recuperación de nuestro campeón en 1980 y 1983, Severiano Ballesteros;…Seve continúa inspirando a todos con su pasión y su determinación. Esperamos con interés su regreso a Augusta".
 
Él, amigo William, no regresará porque el Cielo no quiso esperar. Pero a ustedes, distinguidos miembros del Comité del Masters, les corresponde dar sentido de presencia a su apasionada ausencia. ¿Por qué no? El mismo Seve decía que “Lo peor es que desees algo y ni siquiera lo intentes”. Inviten a esos caballeros españoles  y generarán un nuevo impulso de grandeza para el golf mundial.
 

Ballesteros en Augusta, 1986

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