Un clima de polémicas, ataques y venganza sobre Elon Musk con el hashtag #TrumpIsDead en la red icono de los microblogs.
Informes falsos de la muerte de Trump se difundieron en Twitter el martes 1 de noviembre en medio de críticas de que Elon Musk permitiría una desinformación desenfrenada en la red social.
El hashtag #TrumpIsDead se convirtió en tendencia después de que varios usuarios de Twitter afirmaron que el expresidente había muerto el martes. Musk, quien completó su compra de Twitter la semana pasada, abogó por más “libertad de expresión” en la red social , incluido el restablecimiento de cuentas que habían sido previamente prohibidas por difundir información errónea.
Los críticos de Musk han sugerido que el enfoque del multimillonario tecnológico podría llevar a que Twitter se convierta en un refugio para los trolls y los teóricos de la conspiración de la derecha radical.
Las noticias falsas sobre la muerte de Trump se difundieron poco después de que Musk anunciara que Twitter pronto permitiría a los usuarios comprar el estado verificado de cheque azul por 8 dólares al mes. El cambio de política provocó críticas de que Musk estaría facilitando la difusión de información errónea.
El engaño de la muerte de Trump puede haberse originado con tuits del comediante Tim Heidecker, quien sugirió que Trump estaba “muriendo” en reacción a un informe de que el expresidente estaba difundiendo una teoría de conspiración falsa sobre el ataque al esposo de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, Paul Pelosi.
“Trump, lamento decir que parece que se está muriendo aquí”, Heidecker. tuiteó. “Creo que, de hecho, tal vez lo esté y posiblemente tenga una enfermedad muy grave de la que se esté muriendo. No lo sabemos, pero no es bueno”.
La polémica está servida. Hasta ahora Elon Musk había cuidado su imagen de gurú del espacio y de los coches electrónicos de culto, Tesla, fabricados en factorías donde todos sus trabajadores son especialistas en inteligencia artificial. Pero su desembarco grosero en Twitter le la ha bajado de la nube al barro y las batallas en el fango. Que Twitter pierda su encanto y magia puede convertirse en pesadilla para quien pasaba por haber amasado la reputación de genio y gurú del futuro.







