Armengol acusa a Ana Vázquez de llevar un arma al Congreso. Inaceptable que Armengol expulse a una diputada del PP por exhibir gas pimienta. Ana Vázquez exhibió el espray que calificó de “material escolar básico” en Ceuta durante su pregunta a Marlaska. Armengol con instrucciones para callar a la oposición.
Símbolo de las mujeres de Ceuta. Armengol expulsa a Ana Vázquez por mostrar un espray de gas pimienta, “símbolo de las mujeres ceutíes y los escolares”. Ha reprendido a la diputada por portar “un arma”. Ella le recordó que Rufián exhibió balas sin ningún problema. Varios baños precintados tras ser vaciados varios “gases tóxicos”.
Hechos de Hoy destacó la gravedad de PSOE contra jueces, el plantón de Sánchez, y el portazo a Europa.
El Faro de Ceuta describió la situacion de “Asalto el 23”: la crónica de una (no) entrada masiva por la frontera de Ceuta.
Los gritos de Armengol
La presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, expulsó del Pleno a la diputada del Partido Popular Ana Vázquez por mostrar el bote de gas pimienta que portan las niñas ceutíes para defenderse de la violencia que sufre la ciudad desde la invasión. “¡Lleva un arma!”, la acusó entre gritos Armengol, que citaba el artículo 101 del Reglamento de Armas para decir que el artilugio es “un arma”. Lo hacía cinco minutos después del suceso, claramente asesorada para actuar de manera tardía.
La diputada del PP se resistía a dejar la sesión, asombrada por la acusación, y arropada por la bancada popular. Armengol le amenazaba con expulsarla toda la sesión si no salía a depositar el gas pimienta fuera. En los pasillos del Congreso, Vázquez lo negaba asegurando que la Mesa del Congreso desconoce el Reglamento de Armas ya que el bote solo contiene 30 ml y estaba vacío. “¿Qué está diciendo, que todas las mujeres portan armas en Ceuta?”, se preguntó. “Esta es la normalidad que quieren decir que existe en Ceuta”, sentenció. La norma permite portar gas pimienta para uso personal.
El abandono de los ceutíes
La portavoz de Interior del GPP, Ana Vázquez, recordó a Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior, que “”a inseguridad de Ceuta no es subjetiva”.
“Es tan objetiva como el número de delincuentes que hay en el PSOE y tan objetiva como el número de terroristas que acercó al País Vasco para excarcelarlos. A todos ellos usted sí los ayudó, pero a los ceutís los abandonó”.
Un coladero de incompetencia
Insistió en que “”u Gobierno no es un Gobierno, es un coladero de incompetencia. Incompetencia para expulsar a los asaltantes e incompetencia para garantizar la seguridad de los ceutís”.
Y denuncia el miedo que viven las mujeres en Ceuta mostrando un spray de gas pimienta. “Esto es el símbolo de la falta de libertades que sufren las mujeres ceutís. Este es el material escolar básico… ¿Es esta la nueva normalidad a la que se tienen que acostumbrar los ceutíes?”.
Urge la salida de Marlaska
Exigió a Marlaska que “no siga parasitando más ese sillón indignamente”. Y le pidió que “se vaya” y que lo haga hoy mismo.
Porque es “usted tan bueno que es el ministro más reprobado de la democracia”. “Reprobado por permitir dos invasiones en Ceuta, por permitir la tragedia de Melilla y por abandonar a la Guardia Civil en Barbate y en Huelva”.
Una ciudad invadida
“El flotador pinchado de la frontera de Ceuta es la caricatura de sus ocho años de gestión, señor Marlaska. Usted resume su política de fronteras en no defenderlas y defender a los asaltantes”, afirmó.
Al mimo tiempo reclamó más efectivos para agilizar las expulsiones porque “los niños no pueden jugar en los parques y los ceutíes no pueden recuperar su ciudad invadida”.








